Recientemente los medios han cubierto la discusión respecto a la desaceleración del crecimiento económico. Como es usual en estos temas, reciben más cobertura quienes hacen afirmaciones más temerarias porque generan mejores titulares. Los análisis más sensatos tienden a ser más aburridos y atraen menos atención, pero no por ello dejan de ser mejores y más confiables.