Andina/difusión

Por enésima vez, ADEX y el tipo de cambio

15 de julio del 2011

Pago de gratificaciones hace tambalear al dólar. Tipo de cambio cerró en S/. 2,7415 por dólar, lo que preocupa a ADEX. (El Comercio 15/07/2011)

Cuatro eventos que influyen, en mayor o menor medida, en el tipo de cambio han estado en las noticias recientemente. Primero y más importante, la incertidumbre asociada a como resolverá el gobierno estadounidense el problema que enfrenta al estar muy próximo a su límite de endeudamiento. Segundo, diversas explicaciones más bien localistas sobre la caída del dólar estadounidense. Tercero, el Banco Central de Reserva (BCR) compro US$ 276 millones ayer, su mayor intervención en lo que va del año y que superó a la más relevante venta alrededor de los días del efecto Humala (CD 03/06/2011). Cuarto, voceros de la Asociación de Exportadores (ADEX) le pidieron al BCR que haga más para evitar lo inexorable. Comentaremos estos cuatro factores que determinan o influyen en las perspectivas del dólar estadounidense y el Nuevo Sol.

Las tres principales fuentes de incertidumbre sobre la economía mundial son las siguientes. Primero, si la economía estadounidense -y mundial en interpretaciones extremas -retoma un crecimiento más dinámico que el reciente o si hay otra recesión (double dip recession en ingles). Segundo, si China “aterriza suavemente o se estrella”, es decir, si el gobierno es capaz de enfriar un poco la economía que venía creciendo a un ritmo que causa una inflación más alta que la deseada. Tercero, cuándo y cómo se determinará la necesaria re-estructuración de la deuda de Grecia y de otros países de la periferia de Europa que enfrentan una situación de insolvencia fiscal. Asociado a lo anterior, si algunos de estos países tendrán que ser separados -temporalmente -de la Unión Monetaria Europea para que esta sobreviva, reformada (ver gráfico 1).

La preocupación sobre el techo legal al endeudamiento público estadounidense está asociada a la primera de las tres principales fuentes de incertidumbre. En la medida que el gobierno estadounidense no pueda endeudarse mucho más, no podrá mantener el estimulo fiscal; menos podrá reforzarlo en caso haya una recaída de la actividad económica. Recordemos que el techo de endeudamiento fue promovido en 1917 por el Congreso de EE.UU. después que el Ejecutivo se endeudara para financiar su participación en la I Guerra Mundial. Paradójicamente, el límite muerde tras las absurdas guerras en que George W. Bush embarco a su país y los costos y menores ingresos ocasionados por la crisis financiera. Hoy el sector público de Estados Unidos tiene una capacidad de endeudamiento limitada cuando su economía más lo requiere. Obama paga el costo político de irresponsabilidades previas, en gran medida. Como lo hemos escrito antes, el valor del dólar estadounidense no se determina en nuestro país. Es bastante obvio que el impasse político respecto al límite de endeudamiento estadounidense es más relevante que, por ejemplo, el pago estacional de gratificaciones en nuestro país. Por lo general, las explicaciones localistas sobre el tipo de cambio -en el corto plazo -no son determinantes.

El BCR y su principal caserito cambiario, ADEX, se vuelven a encontrar. El menor gremio exportador, justamente el día en que el BCR compra dólares masivamente, le exige más. Vuelve a pasar por alto que el objetivo de la autoridad monetaria es que la inflación ande alrededor del 2% anual. Parece ignorar que el próximo directorio del BCR podría ser mayoritariamente heterodoxo. Mas importante aun, olvida que el tipo de cambio real -compara la evolución del Nuevo Sol con las monedas de sus principales socios comerciales e incluye la inflación en todos estos países como un aproximado del aumento de los costos de los exportadores- casi no ha bajado. Además, esta ligera caída ha sido más que compensado por el aumento de la productividad (ver gráfico 2). Así, los asociados a ADEX han ganado al final del día. Entendemos que no les parece correcto nuestro análisis, pero insistimos: exijan mayores reformas estructurales a las autoridades para que sigan logrando aumentos en la productividad. ¡Dejen de hablar del tipo de cambio nominal y de pedirle al BCR que adopte una política que haga que, en el extremo, los pobres los subsidien!

Deja una respuesta

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *