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Sutep bloqueó evaluación docente; ya son 4 las generaciones a las que les debe un futuro

20 de diciembre de 2006

Finalmente, el Sutep logró que hoy no se sometiera a evaluación a cerca de 261 mil profesores nombrados y contratados de los colegios públicos. El gobierno dio ayer marcha atrás y a través del ministro de Educación, José Antonio Chang, anunció la postergación de esta prueba para el próximo 8 de enero. (Gestión)

Acciones de sabotaje tan abiertas y lindantes con la legalidad, como las practicadas por el sindicato de profesores hacia la prueba docente, nos recuerdan a los años 60, cuando Jimmy Hoffa y los Teamsters hacían barbaridades en los EEUU, protegiendo los intereses de su sindicato y de la famosa Cosa Nostra. Es claro que el interés del Sutep no se relaciona con los estudiantes, con la calidad de la educación, ni con las ventajas de una capacitación especializada para profesores interesados en mejorar. Su interés es no perder la mamadera de la Derrama Magisterial (DM) y la oportunidad de administrar la millonada que se descuenta a los profesores cada mes. Hasta ahora nadie rinde cuentas sobre la DM y no está sujeta a fiscalización, ni supervisión de la SBS, aún cuando, según información de la propia entidad, sólo entre enero y octubre de este año colocó ya más de S/.318 millones, cifra apenas menor al incremento en el stock agregado de colocaciones de los bancos de Comercio, Interamericano de Finanzas y Financiero, en el mismo lapso.

Lo que el Sutep pretende esconder es el marcado deterioro que ha habido en la preparación del docente. Recordemos la evaluación del 2001: el promedio de los profesores fue de 11.9 sobre 40 (06 sobre 20). Y como en los últimos 5 años la capacitación docente no ha tenido éxito (entre 1998 y 2004, 3% más de los alumnos evaluados resultó en el nivel insuficiente y se sabe que hay un estrecho vínculo entre lo que sabe el maestro y lo que aprende el alumno, ver CD 061213), era de esperar que la frustrada evaluación arrojara resultados aún peores. En 35 años de vida, el Sutep sólo se ha preocupado por sus propios intereses, con énfasis en los sueldos de los maestros, con el pobre resultado que hoy nos deja en términos de calidad de la educación, posibilidades de los maestros para enfrentar nuevos retos, investigación científica y posibilidades de los alumnos para enfrentar un mundo cada vez más competitivo y de cambios acelerados.

Se debe insistir en la evaluación y sancionar ejemplarmente a los saboteadores, porque más allá del costo económico, se ha hecho daño moral a una institución fundamental como es la evaluación profesional. Se debe sancionar también a quienes no se sometan a la evaluación. La tarea pendiente en el sector pasa por eliminar el aporte obligatorio de los profesores a la DM, democratizar la elección de la dirigencia en el Sutep (un docente un voto) y eliminar la estabilidad laboral absoluta que tanto daño ha causado a la educación.

Resultados de la Evaluación Docente, Según Tipo de Prueba (Notas Promedio, en Escala de 1 a 20)

Fuente: Piscoya (2005) / Elaboración: Instituto Peruano de Economía

La evaluación docente del 2004 establecía que para lograr una plaza se aprobaba con 22 puntos (sobre 40). El ministerio esperaba llenar hasta un 64% de las 28,125 vacantes ofertadas; pero, sólo 3% de los concursantes aprobó (el promedio de las notas máximas tampoco aprobaba). Tuvo que aplicarse un factor de corrección (curva). La comunidad no pudo conocer el terrible déficit académico de nuestros maestros.

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