Andina/difusión

Metas de inversión en infraestructura son optimistas pero poco ambiciosas

21 de diciembre de 2006

ProInversión informó que tiene como meta alcanzar en el 2007 compromisos de inversión para el país por US$4,126 millones, ingresos que permitirán impulsar la competitividad del país y su desarrollo sostenible. Habrá un intenso programa de concesiones en carreteras, saneamiento, minería y puertos. (Semanam@il y diarios)

Parece que el gobierno aún no cae en cuenta de la prioridad que requiere la inversión privada en infraestructura. Para el próximo año, se espera que los compromisos de inversión en concesiones en nuestro país superen los US$ 4,000 millones; sin embargo, este monto resulta poco ambicioso para cubrir la brecha de infraestructura que mantenemos (US$23,000 MM). Tomando en cuenta los principales procesos en marcha, el grueso lo conforman los proyectos de gaseoductos regionales con US$915 MM. En relación al sector transportes, la inversión estimada es de casi US$1,000 MM, pero los compromisos de inversión en infraestructura vial sólo alcanzan los US$589 MM cifra que resulta insuficiente cuando la brecha en este rubro alcanza los US$6,829 MM y cuando nuestros principales competidores en oferta exportable nos aventajan.

Lamentablemente, el esquema utilizado no funciona, pues la lentitud de los procesos hace que los periodos de entrega sean muy extensos desincentivando así al inversionista privado. Ya es una mala señal que se haya previsto la concesión de 3 puertos regionales recién para fines del próximo año -cuando están por ser entregados desde 1992- y que el proyecto IIRSA haya salido más rápido que Costa Sierra, el cual aún no se concreta luego de 3 años. Si continuamos a este ritmo, la brecha en infraestructura va a continuar ampliándose afectando nuestras posibilidades de competir.

La solución está en eliminar los cuellos botella y contar con metas más ambiciosas. Para ello, se necesita una nueva ley que agilice los procesos y una gestión de la agencia de promoción de la inversión en base a un presupuesto por resultados. Asimismo, se debe recurrir a esquemas alternativos que promuevan nuevos mecanismos de promoción de la inversión privada, como las asociaciones público privadas (APP). En este contexto, el gobierno ya ha dado un paso, pues ha emitido una norma que extiende el concepto de iniciativa privada a proyectos de propiedad estatal para promover la inversión inmobiliaria. De esta manera el inversionista privado propone al gobierno directamente su proyecto, evitándose la contratación de expertos y estudios para evaluar el mejor uso de esta propiedad y reduciéndose la corrupción que genera la administración de la inversión en estos predios por parte de los funcionarios responsables.

Inversión Privada en Infraestructura Vial (En Millones de US$)

Fuentes: OSITRAN, Banco Mundial y Proinversión / Elaboración: Instituto Peruano de Economía
*Cifra conservadora tomada a partir de las inversiones comprometidas según base de datos del Banco Mundial. / **2006-2008

En Chile, la inversión privada en infraestructura vial acumulada al 2005 representaba 145 veces la acumulada en nuestro país. Además nuestra brecha en infraestructura es de US$23,000 millones, con sobrecostos por US$5,500 millones. Necesitamos de metas más ambiciosas para crecer de una manera sostenida.

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