El balance económico a medio tiempo

26 de marzo del 2018
El Comercio

 
Tarea pendiente. La gestión de Kuczynski no consiguió reactivar la actividad económica. La política fiscal y tributaria incumplieron las metas.
 
Luego de casi 20 meses en el cargo, Pedro Pablo Kuczynski renunció el miércoles pasado a la presidencia en medio de una grave crisis política. Aun cuando no culminó su período regular de mandato, cabe realizar un balance entre las principales metas económicas –algunas expuestas en su plan de gobierno y campaña electoral– y los resultados que finalmente obtuvo.

Uno de los objetivos que trazó el equipo de Peruanos por el Kambio (PPK) fue el de la reactivación económica. Si bien el ex presidente no realizó una promesa de campaña explícita sobre el crecimiento del 2017, se esperaba que superara al del 2016. Sin embargo, el crecimiento en el 2017 fue de solo 2,5%, menor al 4% del 2016. Este bajo crecimiento del PBI fue resultado de la débil ejecución de la inversión pública, el impacto del fenómeno de El Niño costero (FEN), los escándalos de corrupción del Caso Lava Jato y la anomia de la inversión privada. Respecto al FEN, el Plan de Reconstrucción con Cambios tuvo dificultades en su ejecución debido, entre otras cosas, a los desacuerdos entre la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios y los gobiernos subnacionales. Así, a la fecha solo se ha adjudicado poco más del 11% de los S/19,6 mil millones que tiene como presupuesto para ejecutar hasta el 2021.

Asimismo, para el 2018, se propuso lograr una tasa de crecimiento de 5% anual. Sin embargo, para este año el consenso de las proyecciones se ubica entre 3% y 4%, significativamente por debajo de la cifra propuesta, debido en parte a la incertidumbre política. Esta última habría retrasado las decisiones de inversión y afectaría la creación de empleos y el consumo de las familias.

Respecto a la política fiscal, la meta del gobierno fue mantener el límite del déficit en 3% del PBI para el 2017. Para ello, se impulsó una reforma tributaria que, según el plan del Ejecutivo, lograría aumentar la recaudación en aproximadamente 1,3 puntos porcentuales (pp.) del PBI. No obstante, el déficit fiscal fue de 3,2% en el 2017 y superó el límite establecido. Esto se debió a menores ingresos tributarios y al aumento del gasto corriente.

Los ingresos tributarios, por su lado, cayeron 0,6 pp. del PBI. La menor recaudación de Impuesto a la Renta de tercera categoría ante el traslado de empresas al nuevo régimen mype tributario tuvo un papel importante en este deterioro. Además, el gobierno buscaba limitar el crecimiento anual del gasto corriente a 4,4% con el fin de direccionar el gasto público hacia inversiones productivas. Sin embargo, el gasto corriente creció 16,7% en el 2017, muy por encima de la meta de la anterior administración, por el aumento de las remuneraciones públicas.

En relación con el empleo, el ex presidente Kuczynski propuso la creación de tres millones de puestos de trabajo formales durante sus cinco años de mandato, de los cuales la mitad serían nuevos y el resto serían empleos informales que se formalizarían. Ello implicaba que, en promedio, el nivel del empleo formal aumentaría a razón de 600 mil empleos cada año. Los resultados del año 2017, aunque preliminares, muestran que el empleo total aumentó en 314 mil, de los que resultan de una caída del empleo formal –por segunda vez en diez años– de 131 mil empleos, junto a un incremento del empleo informal de 445 mil puestos de trabajo. A partir de dichas cifras, la tasa de formalidad del empleo volvió a caer y se ubica ligeramente por encima del nivel del año 2013.

Por otra parte, durante la campaña, el equipo de PPK propuso el incremento de la remuneración mínima vital (RMV) a S/850 bajo el establecimiento de una fórmula que permita aumentos progresivos en función a aspectos técnicos y no políticos. Si bien dicho incremento lo realizó el ex presidente Humala solo once días antes de la primera vuelta de las elecciones presidenciales del 2016, el ex presidente Kuczynski firmó un decreto para un nuevo incremento de la RMV a S/930 el último día de su mandato.

Otra de las promesas de campaña de PPK relacionadas con el mercado laboral fue el seguro de desempleo. Este buscaba proteger a los trabajadores en caso de pérdida de su trabajo por despido. Sin embargo, la Comisión de Protección Social, nombrada por el Ejecutivo, recomendó postergar la implementación de dicho seguro debido a su baja cobertura en un contexto de alta informalidad, el limitado uso de contratos indefinidos y la baja ocurrencia del desempleo como consecuencia de un despido –estos solo representan el 5,6% de las terminaciones laborales en el Perú–.

Por último, sobre la competitividad, el plan de gobierno de PPK tenía como meta alcanzar la posición 50 en el Índice de Competitividad Global (ICG) al 2021. Aunque era una meta de largo plazo, la tendencia que marcó en su período no era auspiciosa. En la última publicación del ICG 2017- 2018, el Perú retrocedió 5 puestos respecto al 2016- 2017, al pasar de la posición 67 al 72. Entre los pilares con mayor deterioro destaca, paradójicamente, el de instituciones, en el cual se registró una caída de 10 puestos, del 106 al 116.
 
2018-03-26 - EL balance económico a medio tiempo - Informe IPE - El Comercio

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