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IPE: empresas deberían tomar riesgos en el contexto de recuperación

12 de julio del 2018
SEMANAeconómica

 
Si bien el Perú no volverá a crecer a tasas como las de la década anterior, la recuperación económica será más vigorosa en el segundo semestre, señala Diego Macera, gerente general del Instituto Peruano de Economía.
 
POR JUAN ROSALES ARENAS.
 
El gerente general del Instituto Peruano de Economía (IPE), Diego Macera, consideró que las empresas deberían asumir algunos riesgos en los próximos meses debido a que la actividad económica comienza a mostrar señales de recuperación y tendría un desempeño más dinámico en el segundo semestre. Advirtió, pese a las buenas perspectivas, que las tasas de crecimiento no volverán a ser tan altas registradas en la década anterior en el corto plazo.

“Muchas empresas han sido sumamente cautas con su acercamiento al cliente, con sus campañas, por miedo a ver cómo va a reaccionar el mercado. Pueden ir soltando algunos de los candados que se habían empezado a poner en los últimos años, porque parece que la cosa va pintando un poquito mejor”, sugirió Macera durante su presentación en el Congreso Anual de Marketing del Perú (CAMP) 2018, organizado por Seminarium y la Asociación Nacional de Anunciantes (ANDA).

El economista recordó que la economía peruana ha dejado atrás una etapa de ralentización sin precedentes en la inversión privada, según cifras del Banco Central de Reserva (BCR). “Hemos tenido un periodo consecutivo de 14 trimestres de caída de la inversión privada hasta el tercer trimestre del 2017. Eso nunca lo habíamos tenido. E incluyo el periodo de los años ochenta”, sostuvo. El comportamiento negativo impactó en las cifras de consumo y empleo, variables cruciales para el desarrollo de estrategias de las empresas de sectores como comercio, industria, entre otros.

Un indicador exhibido por Macera durante su presentación fue la evolución del número de puestos de trabajo formales en el sector privado. En abril del 2018, el empleo formal creció 5% en términos anualizados, según la planilla electrónica de la Sunat. “Tenemos una recuperación del empleo que no habíamos visto antes. Desde el mes pasado, por primera vez disponemos de datos fidedignos y veraces sobre cómo evoluciona el empleo formal. Eso es importante porque jala el consumo. La estabilidad que da el empleo formal es lo único que permite consumir productos medianamente duraderos”, remarcó.

En cuanto al consumo, si bien éste ha creció a tasas cada vez más bajas en los últimos cinco años, la tendencia se revertiría en el 2018 y la recuperación sería de 3.8%, según el IPE, por la recuperación de la inversión privada. “El consumo privado tiene el correlato directo con ventas. Representa casi dos tercios del PBI y es lo que empuja cualquier negocio. Lo que diferentes analistas privados dicen consistentemente en los últimos meses es que pinta incluso mejor de lo que esperaban a inicios de año. Eso es importante para revisar proyecciones empresariales”, subrayó.

PERFIL DEL CONSUMIDOR PERUANO
En otro momento de su exposición, Diego Macera trazó el panorama de los hogares según sus niveles de ingreso para delimitar los públicos a los cuales las empresas ofrecerán sus productos y servicios. En el sector urbano, el 54% de los hogares recibe dinero de fuente informal, el 26% de fuentes formales e informales y el 20% de origen puramente formal, según datos de Apoyo Consultoría y la Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO) del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).

La tendencia, de acuerdo con ENAHO, es que hay un aumento del ingreso promedio mensual per cápita en los hogares formales, mixtos e informales entre 2012 y 2017. Las familias con ingresos del sector informal aumentaron sus ingresos de S/.652 a S/.812, las que reciben dinero de fuentes formales e informales subieron de S/.1,009 a S/.1,775 y las formales de S/.1,435 a S/.1,740. “Esto habla de un crecimiento importante de la capacidad adquisitiva en un periodo de crecimiento económico limitado”, apuntó.

Un dato en el que Macera puso particular énfasis fue en el crecimiento de la clase media, según la definición del Banco Interamericano de Desarrollo. Para la entidad, pertenecen a la clase media quienes reciben entre US$12 y US$62 por día. Entre el 2005 y el 2017, la clase media vulnerable pasó de 21% a 40% y la clase media pasó de 5% a 38%. “[El Perú] es otro país en un periodo relativamente corto de tiempo. [Sin embargo] en los últimos años esto no ha cambiado demasiado”, añadió.

La composición del gasto de consumidor peruano de clase media está liderado por los alimentos dentro del hogar (26%). Le siguen los alimentos fuera del hogar (15%), el esparcimiento y la enseñanza (10%), y el transporte (10%), revelan cifras de ENAHO del 2017. Entre el 2010 y el 2017, con el aumento del ingreso, el consumidor aumentó su gasto en alimentos fuera del hogar, de S/.283 a S/.356, y su gasto en educación, que pasó de S/.236 a S/.256.

Diego Macera recordó que las tasas de crecimiento del sector retail se desaceleraron. La tasa promedio de crecimiento de ventas era de 15.8% entre el 2011 y el 2013, mientras que entre el 2014 y el 2017, era de 5%. Los consumidores son más leales a las tiendas de conveniencia que a los supermercados. Según Ipsos, el 9% de ellos compran en más de una tienda, pero esa cifra crece hasta 27% en el caso de los supermercados. “Acá juega mucho la ubicación, que puede cambiar el juego de manera sustantiva, en algunas ocasiones incluso más que precios”, dijo.

Finalmente, el economista destacó que, si bien la industria automovilística se recuperó y creció 3% en el 2017, “parece que la industria de autos sí ha sido golpeada por el nuevo esquema del Impuesto Selectivo al Consumo. Los que han ganado son los vehículos usados”, comentó, mientras que las importaciones de televisores crecieron 8.5% en el 2017, con un sesgo al alza este año por la Copa Mundial Rusia 2018.
 
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