Recuperación de economía, clima de negocios, ley de control previo, inversión privada, ley de fusiones y adquisiciones

Amenazas por todos los frentes

19 de septiembre
Semana Económica

Los CEO revelan su preocupación sobre el deterioro del clima de negocios en Perú, que se podría exacerbar con el avance del populismo en el 2021.

A pesar del optimismo respecto de sus propias empresas, los CEO reconocen un deterioro en el clima de negocios en Perú. La XVI Encuesta de Gerentes Generales de SEMANAeconómica revela que el 76% de los ejecutivos considera que el clima de negocios ha empeorado en comparación a los 12 meses previos. En el 2019, este porcentaje era 28%.

Las constantes propuestas populistas del Congreso, el riesgo de la victoria de un candidato populista en el 2021, así como una eventual segunda ola de contagios de Covid-19 en el Perú, ensombrecen —más que nunca— las perspectivas macroeconómicas de los empresarios.

“El empresario peruano cree mucho en sí mismo, cree bastante en su compañía. Pero cuando te vas a lo macro, a la política, no creen. No cree en los políticos y tienen una confianza baja hacia la macroeconomía peruana. [La encuesta] refleja un poco la mentalidad self-made. Lo ‘hago yo’, sin esperar a la buena gestión macroeconómica […] Hay una tendencia a creer que no va a haber suficientes estímulos económicos o estímulos adecuados. Y eso es un riesgo”, opina Ignacio Hernández, managing director de PageGroup Perú.

Frágil recuperación

La desaceleración económica se mantiene como el principal riesgo económico para los CEO, al igual que en el 2019 (ver ¿Qué riesgos económicos… en la p.20)? Sin embargo, la recesión causada por el Covid-19 le da nuevas dimensiones a este riesgo. El consenso de analistas espera una contracción del PBI de 13%, una de las más profundas en Latinoamérica, de acuerdo a FocusEconomics.

Y si bien habría un rebote de 9% en el 2021, la cifra puede variar a la baja si se materializan riesgos políticos y sanitarios. Hoy la economía se viene recuperando, pero cada vez más lento (ver PBI mensual…). “Se está viendo un menor golpe del esperado, pero eso no implica que las cosas vayan mejor. El riesgo es que la recuperación se aplane”, observa Eduardo Jiménez, jefe del sistema de información de Macroconsult.

En esa línea, la crisis por el Covid-19 ya se refleja en un mayor desempleo y la pérdida de poder adquisitivo, identificados por los CEO como otros de los principales riesgos económicos. A setiembre, el empleo en Lima mostró una reducción de 24% y la masa salarial —que refleja el dinero disponible por los trabajadores— aún representa solo el 67% del nivel alcanzado en el mismo periodo del 2019, según BBVA Research.

Además, la recuperación del empleo viene siendo impulsada por el empleo informal, de menor remuneración. “No se han recuperado los niveles de contratación del pasado y no se van a recuperar en la medida que no haya confianza y no haya inversión”, enfatiza Federico Cúneo, director y socio de Amrop.

Tales factores golpean las perspectivas de recuperación del consumo privado. “La contracción [económica] ha sido tan severa que la recuperación del mercado laboral va a tomar mucho tiempo”, señala Alonso Segura, exministro de Economía y Finanzas.

“Una cosa es recuperar el nivel del PBI y otra cosa es recuperar los ingresos promedio de las familias, eso sería a fines del 2022 o del 2023”, advierte Diego Macera, gerente general del Instituto Peruano de Economía (IPE), en línea con lo advertido por SEMANAeconómica en agosto (SE 1730, Economía y Finanzas)

Para la generación de empleo, la inversión privada será crucial. Si se espera que ésta crezca 20% en el 2021 tras la caída de 29% este año, de acuerdo al BCR, el panorama político y sanitario puede frenar la recuperación.

La segunda ola

Una segunda ola de la pandemia —como ya viene ocurriendo en Europa— sentaría un golpe y pondría en pausa proyectos de inversión y planes de contratación, coinciden las fuentes consultadas. No es casualidad que la encuesta revele que el principal riesgo político y social es el descontrol de la pandemia por el Covid-19, incluso por encima del deterioro en el ambiente de negocios y la inestabilidad del sistema democrático. 

Sin embargo, el impacto no será igual de severo que la cuarentena estricta que atravesó el país entre marzo y junio. “Una segunda ola cambia totalmente el escenario. Pero no tendría un impacto tan negativo como la primera ola. En los países que están en una segunda ola, están implementando medidas menos restrictivas, se está siendo menos drástico.

Lo mismo pasaría en el Perú. Se ve un nivel alto de contagio, pero no tanto de mortalidad, eso permite ser un poco menos restrictivos”, opina Guillermo Arbe, gerente de estudios económicos de Scotiabank. La cuarentena estricta o cierre total que atravesó el país restaba 1 punto del PBI por semana, pero con restricciones más acotadas el retroceso semanal podría ser de 0.5 puntos del PBI por semana, estima Macera, del IPE.

La carrera hacia el 2021

Por otro lado, el Congreso, con la aprobación continua de leyes populistas, se ha convertido en la institución que más afecta los modelos de negocio. El 27% de los gerentes generales lo cree así, 12 puntos porcentuales más que el año pasado. Y el impacto se hace más severo en el caso de las empresas extranjeras (ver gráfico ¿Qué entidad pública…)? “El Congreso ha exacerbado una tendencia que venía de antes, la sobrerregulación de sectores, que afecta la capacidad de inversión privada”, dice Arbe, de Scotiabank.

Producto de la incertidumbre política y regulatoria, algunas empresas extranjeras ya están recortando planes de inversión en el Perú, agrega Jiménez. “Creo que preocupa más la manera en que se han aprobado [las normas populistas], con muy poco debate en comisión, que es donde se podían ir filtrando temas peligrosos. Y luego pasa al Pleno con votaciones increíblemente mayoritarias”, opina Macera, del IPE. “El Perú vive, como buen país emergente, de las inversiones externas. Si generas una imagen de inseguridad para hacer negocios, de un Congreso y sistema político que no funcionan, eso golpea”, anota Hernández, de PageGroup.

Al riesgo populista del Congreso se suma el inicio de las campañas electorales hacia el 2021. “No veo el riesgo de un candidato extremista, pero el del populista está latente”, dice Cúneo, de Amrop. La victoria de un candidato de estas características rompería con la tradición de prudencia fiscal del país, lo que se podría traducir en downgrades a la calificación de riesgo y mayores costos de financiamiento (SE 1734, SE Destaca). “Una mala elección nos va a costar más que un año o dos, nos puede costar cinco años de crecimiento”, acota Macera.

En efecto, para el 37% de los gerentes generales encuestados, las elecciones suponen una de las principales variables que determinará el crecimiento económico de los próximos cinco años (ver ¿De qué tres variables principales… en la p. 18)? “Estas elecciones son cruciales, son las más importantes que hemos tenido en los últimos 30 años”, afirma Segura. El empresariado enfrenta uno de los escenarios más complejos de las últimas décadas.

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