Áncash: Radiografía económica de la primera vuelta electoral

10 de mayo de 2021

Informe IPE – Diario de Chimbote (Áncash)

En la región Áncash, los resultados de la primera vuelta ubican al candidato Pedro Castillo en primer lugar, con el 23.4% de los votos válidos, seguido de la candidata Keiko Fujimori con el 14.3%. En tanto, a nivel desagregado, Castillo lideró las preferencias en 15 de las 20 provincias de la región y en 118 de los 166 distritos ancashinos. Por su parte, la candidata de Fuerza Popular obtuvo la mayor proporción de votos en 4 provincias y 35 distritos de Áncash.

Radiografía económica

Si bien los distritos de Áncash en los que ganó Pedro Castillo han logrado mejoras en sus indicadores socioeconómicos en los últimos años, estos aún presentan mayores brechas que los distritos en los que algún otro candidato resultó ganador.

Por ejemplo, en el Índice de Desarrollo Humano (IDH) elaborado por el PNUD, los distritos de Áncash donde ganó Castillo pasaron de registrar un puntaje de 24 en 2007 a 34 en 2019. No obstante, dicho resultado se encuentra por debajo del IDH de los distritos donde ganaron otros candidatos, que registraron un puntaje promedio de 43 en 2019. Cabe señalar que el IDH el cual mide el desarrollo en base a la evaluación de tres indicadores: esperanza de vida, logros educativos, e ingresos per cápita de las familias.

En cuanto a acceso a la tecnología de la comunicación, los resultados del Censo Nacional 2017 muestran que, en los distritos de Áncash en las que se impuso Castillo, el 65% de hogares cuenta con acceso a teléfono celular y el 33% a televisor. En tanto, en los distritos en los que ganó Fujimori, dichos porcentajes ascienden a 71% y 60%, respectivamente.

¿Por qué persisten las brechas?

Si bien en la región Áncash la pobreza monetaria pasó de 64.2% a 17.5% entre 2004 y 2019, se evidencia la persistencia de brechas a nivel distrital. Al respecto, un trabajo del Instituto de Estudios Peruanos encuentra que uno de los factores que explica la persistencia de desigualdades es la falta de capacidad redistributiva del Estado, en todos los niveles de gobierno.

Asimismo, señala que, si bien existen avances en favor de la descentralización, este proceso no ha mostrado los resultados esperados, debido a que tiene como supuesto clave que los gobiernos subnacionales tomarán mejores decisiones sobre el uso o destino de los recursos de la región. Sin embargo, el funcionamiento de los gobiernos subnacionales no es el esperado y esto se refleja en la baja ejecución del presupuesto que se les designa para inversión pública. Por ejemplo, en Áncash, los gobiernos locales no ejecutaron un tercio de sus recursos disponibles entre 2010 y 2019.

En los indicadores IDH, acceso a tecnologías y ruralidad se considera el promedio sin ponderar de los resultados distritales.

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