control de precios, economía, Perú

Boletín IPE: Control de precios, ¿remedio o enfermedad?

10 de marzo del 2021
Instituto Peruano de Economía (IPE)

Existen distintas maneras de imponer controles de precios. Por un lado, se puede aplicar un precio máximo, que suele fijarse por debajo del precio óptimo de mercado, o un precio mínimo, que suele estar por encima del mismo. Incluso, se puede establecer una franja de precios con un precio tope y un precio piso. Por otra parte, pueden fijarse precios referenciales, de modo que las empresas se vean incentivadas a establecer sus precios en base a ellos. También es posible incidir en los precios a través de otras políticas, por ejemplo, mediante el uso de tipos de cambio preferenciales o de barreras no arancelarias, como las cuotas de mercado.

En los últimos meses han surgido nuevamente iniciativas y proyectos de ley relacionados al control de precios de ciertos bienes o servicios. Desde el Congreso se mantienen en debate varias iniciativas con el objetivo de controlar los precios en diversos sectores, como finanzas, salud y educación.

Más aún, este tipo de propuestas forman parte de los planes de gobierno de algunos partidos políticos que participarán en las próximas elecciones. Por ello, resulta relevante analizar los efectos de los controles de precios y revisar las experiencias pasadas.

Te puede interesar:

Exclusión Inclusiva
Los efectos de los topes al crédito
Boletín IPE: “Especulación y acaparamiento: no repitamos los errores del pasado”

Boletin-control de precios_v1

COMENTARIOS

  1. Felicitaciones por el artículo, y en particular por el gráfico de Franja de Precios de Importación de Maíz, que demuestra la inconveniencia de dicha Franja. La “memoria” de cinco años no se explica en un cultivo anual, donde los productores pueden adaptarse en menos de un año a los cambios en el precio internacional.
    Por su parte, los consumidores están interesados en pagar menores precios y no requieren protección sobre la volatilidad de los precios, porque pueden substituir el consumo de unos bienes por otros de inmediato.
    Un punto a investigar es por qué se mantienen las franjas, luego de tantos años de demostrada inconveniencia. Cabe preguntarse a quiénes benefician y, si los hay, qué presiones estarían ejerciendo para mantenerlas.

Deja una respuesta

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *