Andina/difusión

Con la competencia ganan los afiliados

31 de mayo del 2011

Gobierno quiere bajar las barreras de entrada para eventuales competidores. MEF: insiste en que ley de AFP impulsará competencia (El Comercio 31/05/2011)

El miércoles pasado, el Consejo de Ministros aprobó el Proyecto de Ley de “Fortalecimiento del Marco de Competencia del Sistema Privado de Pensiones”, presentado por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), que lo elaboró con la Superintendencia de Banca, Seguros y Administradoras de Fondos de Pensiones (SBS). El viernes se discutió la propuesta en la Comisión de Economía, Banca, Finanzas e Inteligencia Financiera del Congreso, en la que se produjo un encendido debate entre congresistas, funcionaros del MEF y representantes de la Asociación de Administradoras de Fondos de Pensiones (AAFP).

El consenso de los especialistas es que el principal reto del sistema de pensiones en el Perú es ampliar eficientemente la cobertura a la mayoría de la población que aún no tiene pensiones (CD 19/04/2011). Los especialistas también coinciden en que el principal reto del Sistema Privado de Pensiones (SPP) en el Perú es promover mayor competencia para reducir los costos que pagan y mejorar los servicios que reciben los afiliados. En esto coinciden el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, el Banco Central de Reserva del Perú y la SBS entre otros.
Para lograr mayor competencia se debe facilitar la entrada de competidores -cuidando de resguardar la solidez del sistema- para lo cual es necesario cambiar las condiciones y regulaciones que limitan la entrada de competidores. Los expertos en el tema plantean que para hacerlo conviene separar las tres funciones básicas que cumplen las AFP y buscar regularlas de manera que se logre la mayor competencia en cada actividad. Las tres actividades básicas son: cobranza de los aportes; llevar los registros y brindar información a los aportantes e invertir los fondos (ver al respecto el artículo del reconocido experto Peter Diamond).

Siguiendo esta línea de razonamiento, la primera y más importante propuesta del MEF consiste en escindir parte de las actividades actuales de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), centralizando y regulando la cobranza de aportes y el registro y la información a los aportantes. Así, las actuales AFP se concentrarían en administrar inversiones y se reducirían sensiblemente las barreras a la entrada de nuevos competidores a este negocio. La competencia redundaría en una administración más profesional de las inversiones, a mucho menor costo para los afiliados.

La segunda y tercera propuestas del MEF se han tomado de Chile, un mercado mucho más maduro y de alguna manera un modelo para la reforma. De un lado, se propone licitar los seguros de invalidez y sobrevivencia, que hoy en día asignan mayoritaria (o totalmente) las AFP a las aseguradoras de su grupo empresarial. En Chile, esta medida redundó en una reducción importante de las comisiones correspondientes (ver cuadro 1) y resulta difícil encontrarle alguna objeción, siempre y cuando se cuide que las aseguradoras no puedan “descremar” el mercado ofreciendo primas más baratas a los afiliados de menor riesgo y rechazando a otros. La otra propuesta es que se liciten también los nuevos afiliados al sistema, permitiendo que la AFP que ofrezca la menor comisión -sea una nueva AFP o una existente- afilie a todos por un periodo dado (la propuesta es de tres años), siempre y cuando ofrezca a todos sus afiliados las mismas comisiones que ofreció en la subasta. Este mecanismo de competencia en Chile resultó en sustanciales reducciones de las comisiones a los afiliados (ver cuadro 2). Esta propuesta tiene algunas objeciones dado que se quitaría -temporalmente- el derecho de elección de los afiliados, pero la experiencia internacional indica (ver el artículo antes citado) que los beneficios en términos de reducciones de costos por mayor competencia sobrepasarían los costos de esta falta temporal de elección.

La reforma propuesta enfrenta varias críticas generales. Una primera crítica es que el momento político no es el adecuado: se está ad portas de un cambio de gobierno (y quizás de modelo). Pero el Congreso no ha dejado de funcionar y la solución no es buscar excusas para no actuar sino adoptar una reforma que reduzca los problemas actuales. Otra objeción que se escucha es que la reforma se diseñó en tiempo record y esto es una mala señal. Eso no es realmente cierto. Entendemos que en la SBS se planteó el elemento central de la reforma en 2001, 2003 y 2006. La reforma habría sido bloqueada por funcionarios conservadores, incluyendo al ex Superintendente que hoy la critica. Asimismo, en el año 2008, una propuesta semejante llegó al MEF pero no pasó del Consejo de Ministros. Además, a lo largo de los últimos años los entendidos en la materia, tanto en el Perú como en el resto mundo, han discutido ampliamente los aspectos centrales de la propuesta del MEF -ejercicio que ocurrió también en Chile- aunque no todos están de acuerdo con todas sus partes. De hecho, hace un par de años decenas de especialistas locales se pronunciaron a favor de reformas en el mismo sentido propuesto por el MEF como parte de un trabajo de investigación, parcialmente financiado por la AAFP, que nunca se publicó.

La creación del SPP es un pilar de las reformas que han permitido un notable aumento del bienestar en nuestro país, pero debe entenderse que el sistema fue creado para operar en circunstancias distintas a las actuales. El sistema puede y debe ser mejorado para aumentar la competencia a favor de los afiliados y no de manera que aumente los costos de operación del sistema. Pensamos que el Congreso debe aprobar la reforma propuesta, quizás con algunas modificaciones menores, escuchando a los expertos desinteresados y pensando en función del futuro de todos los peruanos en lugar de los intereses de corto plazo del sistema actual.

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