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Con la minería no alcanza

30 de junio del 2011

Plan de Humala empieza a ahuyentar a inversionistas australianos en minería. El impuesto a las sobreganancias, una tasa por canon y más regalías son temas en evaluación, señala Fredy Otárola, vocero de Gana Perú. (Gestión 30/06/2011)

El mercado y la opinión pública siguen reflejando la incertidumbre que existe respecto a las políticas económicas a ser implementadas por el nuevo gobierno. Cabe resaltar que aún cuando no se pretendiera realizar cambios de fondo en cuanto al modelo económico, aún queda un amplio espacio por definir en cuanto a políticas específicas. El que al interior de la alianza electoral que es Gana Perú existan significativas discrepancias aumenta el rango de incertidumbre, más aún cuando diferentes voceros parecen dar mensajes poco consistentes que reflejarían las pugnas al interior de la organización.

Hoy comentaremos respecto a los anunciados planes de Gana Perú de aumentar la contribución de las empresas mineras formales al fisco. En el IPE realizamos un estudio sobre la tributación minera en el Perú (ver) en que las principales conclusiones son que la carga sobre la renta minera en el Perú es: i) 5.7 veces la carga promedio de los demás sectores productivos y la más alta de todos los sectores excepto por petróleo y gas; ii) es más alta que la carga sobre la renta que enfrenta la minería en los principales países con los que competimos por la inversión minera y iii) es ineficiente debido al actual esquema de regalías mineras que hace que la carga efectiva sobre la renta sea menor mientras mayores son las utilidades mineras.
El documento del IPE muestra que, debido al absurdo esquema de regalías existente, en el Perú, la carga sobre la renta minera se aproxima a 70% para niveles reducidos de rentabilidad y cae hasta cerca de 40% para niveles de rentabilidad muy elevados. El sentido común indica que se esperaría que la tendencia fuera la contraria: a mayor rentabilidad mayor -o por lo menos igual- carga tributaria.

La hoja de ruta de Gana Perú (ver) sostiene que, justamente, se pretende que la nueva tributación minera lleve a que la carga sobre la renta minera aumente con la renta, lo cual requiere que se cambie el actual ineficiente esquema de regalías fijas sobre las ventas a un esquema de regalías crecientes sobre las utilidades. Desde el punto de vista de eficiencia económica esto sería un paso adelante, siempre y cuando la carga resultante no sea excesiva en el sentido de disminuir sensiblemente la inversión minera, que es uno de las principales destinos de la inversión extranjera en el Perú (ver gráfico). Pero este último punto es también explícitamente reconocido en la hoja de ruta, la cual indica que se debe mantener la competitividad internacional de las inversiones mineras en el Perú. En declaraciones públicas acompañando a Ollanta Humala, voceros especialistas de Gana Perú han afirmado que internacionalmente se reconoce que la carga total sobre la renta debería encontrarse entre 40% y 50%, cifras que resultan razonables si son producto de un esquema eficiente como el que se supone se estaría planteando. Como indicamos, el ineficiente esquema actual determina cargas cercanas a 40% en los mejores años, lo cual indica que se podría aumentar la carga en estos años, aunque en los años más malos, como lo fue el 2001, la carga cercana a 70% debería ser reducida.

El gráfico adjunto muestra que en la última década la recaudación real por impuestos regalías y contribuciones de la minería ha pasado de un mínimo de 540 millones de soles (a precios del 2010) en el 2001 hasta un máximo de 11,700 millones de soles (a precios del 2010) en el 2007, cerrando la década con casi 7,800 millones de soles en el 2010 – y el 2011 promete ser mejor año que el 2010. A estas cifras hay que agregarle la participación de los trabajadores que en los buenos años se paga en buena parte al Estado. Estimamos que estas participaciones han llegado a unos 2,700 millones en el 2007 y a unos 1,600 millones de soles en el 2010.

Estimamos que la carga sobre la renta minera del mejor año, el 2007, incluyendo la participación de los trabajadores, fue de 41%. Si esta carga se hubiese fijado en 50%, se hubiera podido recaudar unos 3,100 millones de soles adicionales. Usando la misma carga objetivo de 50%, estimamos que en promedio en los últimos cinco años de boom de precios se hubiera podido recaudar unos 1,600 millones de soles anuales adicionales. Esta cifra no es nada despreciable pero sólo es aproximadamente 0.4% del PBI anual. Si al calcular la carga objetivo no incluimos la participación de los trabajadores, el aumento estimado en recaudación es aproximadamente el doble, pero igual no llega a 1% del PBI, lejos del objetivo de 3% de aumento de carga tributaria que se señala en la hoja de ruta de Gana Perú.

En conclusión, por importante que pueda ser el aumento de cargas (regalías o impuestos) a la minería, éste no solucionará los requerimientos de mayores ingresos fiscales que se indican en la hoja de ruta de Gana Perú. Además, estos elevados ingresos dependen de elevados precios de minerales que podrían o no mantenerse en el futuro y por ello no pueden constituirse en ingresos que financien gastos permanentes del fisco. Esperamos que el nuevo gobierno esté concentrándose en la mejor manera de aumentar la recaudación sostenidamente: mantener un crecimiento elevado y reducir la informalidad.

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