Medidas laborales deben promover formalización y beneficios para quienes no tienen nada

1 de agosto de 2006

La ministra de Trabajo y Promoción del Empleo, Susana Pinilla, y el premier Jorge del Castillo se reunieron con la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) y con la Confederación de Trabajadores del Perú (CTP). La ministra anunció que el gobierno planea generar 1.5 millones de empleos formales en cinco años. Además, dijo que se evalúan incentivos para las empresas que dejen de usar los services. (Semanam@il y diarios)

La meta propuesta es moderada. Sin embargo no hay que inventar la pólvora para alcanzarla. Sólo hay que ampliar el ámbito de aplicación de algunos regímenes especiales, mejorar la fiscalización laboral y dejar de lado propuestas que encarecen la generación de empleo formal. No basta con contratar más inspectores para fiscalizar, sino que es necesario capacitarlos, dotarlos de medios adecuados y quitarles toda discrecionalidad, para evitar actos inmorales. Tampoco es bueno limitar las actividades susceptibles de ser realizadas por intermediación laboral y tercerización. Eso sólo resta posibilidades de competir a las empresas peruanas en un entorno cambiante y cada vez más competitivo. El camino no es ese.

En Lima hay 2.2 millones de subempleados, que a nivel nacional urbano suman 5.2 millones de personas. El 94% de ellas son independientes o trabajan en microempresas. La gran mayoría es informal y, por tanto, son los más vulnerables en relación con los beneficios laborales. Es allí donde se debe trabajar y por eso las medidas deben orientarse a fomentar la formalización. En este sentido, insistimos en que se debe otorgar el carácter de permanente a los regímenes laboral y tributario que tiene la Ley de Mypes (que vencen en 2018), así como extender sus beneficios a las pequeñas empresas (hoy se aplican solo a las microempresas), de modo que ya no habría necesidad de modificar los techos de ventas y de número de trabajadores que limitaba los beneficios entre un segmento y el otro, y el incentivo a la formalización se haría permanente y extensivo. También se debe uniformizar los criterios para acceder al Régimen Especial del Impuesto a la Renta (RER) con los requisitos para calificar como mype.

La legislación laboral actual sólo beneficia a los casi 2 millones de trabajadores peruanos formales. El sector público tiene su propia legislación y el resto (incluyendo a los desempleados) no tiene nada. Es para estos que se debe trabajar. Para darles beneficios razonables a quienes hoy no los tienen, sin quitárselos al resto. Para eso serviría la extensión de los regímenes especiales.

Composición de la PEA Urbana y de Lima Metropolitana (En Porcentajes)

Fuente: INEI / Elaboración: Instituto Peruano de Economía

* Estimados a partir de la ENAHO 2004. En ambos gráficos, las cifras consideran subempleo por ingresos y por horas.

Las políticas de empleo deben ir orientadas justamente a generar empleo formal, y no a desincentivar a las empresas a formalizarse. En Lima Metropolitana y a nivel nacional urbano el subempleo supera el 50% del total de la PEA.

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