Andina/difusión

Bajando aranceles se hace frente al alza de precios

4 de marzo del 2008.

El índice de alimentos usado por la FAO se ha incrementado en casi 40% en el periodo setiembre 2006 – setiembre 2007. Esto se debió básicamente a los incrementos en los precios de los productos diarios y los granos. Una manera de aliviar esta situación es reduciendo los aranceles a la importación de alimentos y abandonando políticas de subsidios a campesinos. (Free Trade Bulletin, 31/01/2008)

Como bien lo comenta el Free Trade Bulletin #31 del Instituto Cato, los pobres son los que más se perjudican con precios relativamente altos de alimentos, pues deben usar una mayor proporción de sus ingresos en comida. Ante el incremento de los precios internacionales de los alimentos, países como Egipto, India, Filipinas y Vietnam han reaccionado racionalmente bajando los aranceles de estos productos. En ese sentido el anuncio de diciembre del 2007 del Ministro de la Producción, Rafael Rey, de reducir los aranceles a 333 partidas parecería insuficiente.
El discurso del director general del World Trade Organization, Pascal Lamy, Trade expansion is insurance against financial turbulances, de febrero del 2008, nos recuerda las ventajas de la liberalización del comercio exterior. La mayor competencia se refleja en un mayor bienestar de los consumidores, que tienen más opciones y mayor calidad a menores precios. Productores locales, además, pueden acceder a insumos y equipos más baratos y de mejor calidad, lo cual les permite ser más competitivos. La experiencia ha demostrado que mejores importaciones se traducen en mejores exportaciones, para lo cual hay que hacer las inversiones necesarias para reducir los costos de transacción (competitividad en infraestructura, logística, etc).
En octubre del 2007 se hizo una importante reducción arancelaria que nos permitió que el 70% de nuestras importaciones tenga un arancel de 0%, llevando el arancel promedio a 2.3%. Esta reforma incompleta dejó varias partidas con aranceles de 9%, 17% y 20% y creó una estructura arancelaria que genera distorsiones (CD 16/10/2007). Esto debe ser corregido, para lo cual se necesita pasar todas las partidas de bienes de consumo con arancel actual de 17% ó 20% a 9%, dejando 101 partidas con 0% y las 1,975 restantes con 9%. Las 4,046 partidas de insumos y bienes intermedios deberían pasar todas a arancel de 0%. De igual manera, todas las partidas de bienes de capital deberían mantenerse con arancel de 0%. Estos cambios costarían apenas $200 millones en costo fiscal, considerando que la reducción de aranceles traería mayor recaudación por más importaciones. Aprovechemos que contamos con recursos para hacer ahora esta reforma que beneficiará a los más pobres permitiéndoles acceder a alimentos y otros bienes de consumo a menor costo, además de retirar distorsiones y expectativas inflacionarias.

Perú: Estructura arancelaria actual y propuesta, 2006 (En número de partidas arancelarias)

Fuente: MEF / Elaboración: Instituto Peruano de Economía

La reducción arancelaria planteada propiciaría mayor apertura económica, lo que a su vez trae competitividad. Por lo pronto, la estructura actual es compleja, con hasta 4 niveles de aranceles y una dispersión de 6.2. Nuestro arancel promedio efectivo actual de 2.3 aún está muy por encima del 1.5 chileno y el 1.0 mexicano.

Deja una respuesta

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *