Contratos de estabilidad, recaudación julio y PBI junio

5 de agosto de 2002

Gobierno renegociaría contratos de estabilidad tributaria

• El ministro de Economía y Finanzas, Javier Silva Ruete, informó que su despacho buscará renegociar los convenios de estabilidad tributaria suscritos entre el Estado peruano y algunas empresas privadas, a lo que definió como un acto de justicia ya que existen algunas empresas que pagan impuestos y otras que no. El ministro recordó la negociación que hizo cuando fue ministro de Economía en el gobierno de Morales Bermúdez. “Se trataba de la renegociación de contratos realizada en 1978 con las empresas petroleras Belco y Occidental Petroleum. Las convocamos con plazo a que digan si entraban a la renegociación de los contratos y lo hicieron, así conseguimos un incremento (en el pago de sus impuestos) en un 50%”, aseveró. Silva Ruete expresó su esperanza en que las empresas con contratos de estabilidad tributaria aceptarán su pedido.
• Comentario IPE: Nos parece muy positivo que el ministro de Economía y Finanzas haya recogido el guante y que se intente corregir la grave distorsión que también mencionaron el fin de semana pasado el viceministro de Hacienda y uno de los directores del BCRP. Antes de abordar el tema de fondo, sin embargo, nos gustaría recordar tres hechos. Primero, el ministro Silva Ruete pudo renegociar civilizadamente, como lo afirmó, el contrato suscrito con la Belco y la Occidental porque el gobierno les ofreció un lote petrolero mayor y más atractivo. No queda claro qué se le puede ofrecer, por ejemplo, a algunas empresas eléctricas para que acepten renunciar al escudo tributario del que siguen beneficiándose. Segundo, entendemos que hay seis empresas, incluyendo a dos de los principales proyectos de inversión que están ejecutándose en el Perú, que estabilizaron la tasa de 20% del impuesto a la renta para la reinversión de utilidades que adoptó el ministro Silva Ruete en su gestión reciente. Tercero, este gobierno otorgó beneficios tributarios particulares, por ejemplo, a la exploración en petróleo, a pesar del desarrollo del proyecto de Camisea que, eventualmente, sustituirá buena parte de las importaciones de combustibles.
• Aprovechamos para hacer algunas precisiones sobre el tema de fondo, que sigue siendo distorsionado por algunos políticos y medios de comunicación. Efectivamente, algunos intentan confundir a la opinión pública refiriéndose indistintamente a tres temas diferentes: los gastos tributarios, los convenios de estabilidad tributaria y, por último, la Ley 26283 y su reglamento (DS 120-94 EF).
• El gobierno estima que los gastos tributarios, definidos como “créditos, exoneraciones, inafectaciones, reducciones de tasa, deducciones, diferimiento y devoluciones” en el Marco Macroeconómico Multianual 2003-05, tendrían un costo fiscal de S/4.1 mil millones ó 1.9% del PBI el próximo año. Corresponden, principalmente, a la exoneración del pago del IGV a algunos productos agrícolas (S/1.4 mil millones), así como los efectos tributarios de la Ley de la Amazonía (S/810 millones).
• Los convenios de estabilidad tributaria aseguran a la empresa que los suscriba que el régimen tributario prevaleciente se mantendrá durante la vigencia de los mismos. Permiten así, reducir la inestabilidad de las reglas de juego en países como el nuestro, la cual constituye el principal desincentivo al necesario aumento de la inversión privada.
• La Ley 26283 y su reglamento, el Decreto Supremo 120-94 EF, autorizaron la revaluación voluntaria de activos tras la reorganización societaria (fusión o escisión) de empresas. Asimismo, autorizaban la doble depreciación de los mismos para fines contables. La mencionada Ley tenía, principalmente, dos objetivos: otorgar un incentivo tributario al fortalecimiento patrimonial de las empresas debilitadas por la crisis de fines de los ochenta y el severo ajuste de inicios de los noventa, así como eliminar la distorsión que había significado, para algunas empresas, escindirse para evitar los efectos de la comunidad industrial. La mencionada ley, que tenía una vigencia anual, fue promulgada a fines de 1994 y se mantuvo por cuatro periodos fiscales consecutivos por iniciativa del Congreso. A este respecto, cabe mencionar que fueron líderes políticos de la minoría parlamentaria quienes propusieron que se extendiera la vigencia de dicha norma.
• Quienes, por ignorancia o malicia, intentan confundir a la opinión pública han afirmado que el beneficio de la doble depreciación fue otorgado a empresas privatizadas, trasnacionales o “empresas grandes”. Eso no es exacto: la Ley 26283 fue de aplicación general, es decir, se beneficiaron de la misma tanto grandes empresas transnacionales o locales, como pequeñas y medianas empresas nacionales que requerían fortalecerse patrimonialmente. Cabe recordar, asimismo, que ni la SUNAT ni el Tribunal Fiscal cuestionaron la ley durante el periodo de consultas previo a su promulgación, ni durante el periodo de vigencia de la norma. Lo que sí cuestionó la SUNAT fue que se ampliara los beneficios de la Ley 26283 con los convenios de estabilidad tributaria. Reiteramos nuestra opinión, compartida por todos las caras visibles del IPE: es cuestionable que se haya “estabilizado” el beneficio de la doble depreciación. En este sentido, coincidimos con el ex Superintendente de Administración Tributaria, Luis Alberto Arias, así como Jorge Santistevan de Noriega, el árbitro que discrepó de sus otros dos colegas en el caso de Luz del Sur y Edelnor. Más aún, como lo hemos sostenido públicamente, IPEopinión considera que nunca se debió autorizar que las empresas privatizadas se acogieran a los beneficios de la Ley 26283. Efectivamente ¿cuál era el sentido de otorgarle un beneficio tributario, por ejemplo, a las subsidiarias de una empresa eléctrica trasnacional en el Perú?
• En el desayuno mensual organizado por el IPE en junio, el ex ministro de Economía y Finanzas mencionó a nuestros asociados que el gobierno estaba trabajando en un estudio sobre el impacto fiscal de la Ley 26283 y su posterior “estabilización”. Ojalá que lo publiquen pronto para que, sobre la base de información completa, se pueda analizar apropiadamente este tema. Entonces, se podrá difundir, por ejemplo, que también hay empresas que han “estabilizado” el impuesto de 2% a los activos netos o una tasa de impuesto a la renta de 30%.

Resultados decepcionantes del PBI y, principalmente, la recaudación tributaria

• El INEI anunció que el PBI del mes de junio creció en 3.6%, cuando se le compara con el mismo mes del año pasado. El crecimiento fue liderado por dos de los sectores primarios (pesca y minería e hidrocarburos) y la construcción. El único sector que decreció fue el agrícola.
• De otro lado, SUNAT adelantó que la recaudación del mes de julio cayó 5.6% en términos reales respecto del mismo mes del año anterior. Según SUNAT el resultado se explica fundamentalmente por dos razones: los menores ingresos por fraccionamientos, por la reducción de la tasa de 15% a 8%; y el efecto estadístico de pagos extraordinarios del IGV e ISC internos en julio del 2001. El IGV interno aumentó en 0.4%, mientras que el ISC cayó en 11.5% en términos reales respecto al mismo mes del año anterior.
• Comentario IPE: El PBI desestacionalizado cayó en junio, como se observa en el gráfico de la siguiente página, por segundo mes consecutivo. En el futuro cercano, esperamos un mayor retroceso del PBI desestacionalizado por el efecto del “Arequipazo” y la complicada situación regional. Además, la comparación anual se vería afectada, desde el mes de julio, por el fin del “efecto Antamina”.

Evolución del PBI, Ene 01-Jun 02

Fuentes: BCRP, INEI e IPE

• “El efecto estadístico” que menciona la SUNAT también explicó, como lo mencionamos en su oportunidad, el favorable resultado del mes de junio. Seguimos pensando que las perspectivas de la recaudación tributaria son pobres.

Recaudación tributaria atribuible a las medidas administrativas adoptadas por el gobierno, Julio 02 y 2002E (En Millones de Soles)

Fuentes: Superintendencia Nacional de Administración Tributaria e Instituto Peruano de Economía
E Estimado oficial para el año.

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