El Imperio Contraataca

09 de marzo del 2011

Debate en el Parlamento. Como primer punto de la agenda, la comisión de economía discutirá hoy el proyecto de ley que plantea otorgarle protección patrimonial a las azucareras Pomalca, tumán y cayaltí, pese que el estado ya no será más accionista. (El Comercio 09/03/2011)

Esta mañana, en la Comisión de Economía del Congreso se iba a votar un Proyecto de Ley al que denominaremos la enésima Ley Oviedo ya que hemos perdido la cuenta (CD 05/01/2011), intentando evitar que se llevaran a concurso las acreencias de Pomalca y Tumán, protegiendo efectivamente a trabajadores, pensionistas y pequeños cañicultores. Esencialmente, el Proyecto, ya dictamen, instaura una sacha protección patrimonial, un sacha procedimiento de reestructuración patrimonial y, siguiendo la “innovación” que propuso el Ejecutivo, paga las deudas asociadas a la CTS con las acciones del Estado -es decir, una acreencia entre privados será financiada por la bebita de la paradigmática madre soltera de Huancavelica-. Toda una criollada, a gusto del cliente por supuesto. Al no haber quorum, la sesión de la comisión se pospuso hasta la próxima semana. Ágilmente, el congresista que ahora quiere ser socio de Oviedo y sus operadores, ampliaron la agenda de la Comisión Agraria y llevaron el proyecto a votación. Salvo unos aguijonazos del congresista García Belaúnde, la sesión transcurrió sin sobresaltos: los catorce congresistas que votaron a favor de la ampliación de la agenda, votaron unánimemente -recalcaba una y otra vez el relator- porque la enésima Ley Oviedo sea considerada en el pleno. Proveedores de Oviedo opinaron y votaron, arguyendo que la carencia de ética no es ilegal. El actual o futuro socio nos iluminó con la fuerza de sus argumentos. Hoy fue uno de esos días en que vale la pena verle la cara a tanto descarado.

LEY Nº 29299 – LEY DE AMPLIACIÓN DE LA PROTECCIÓN PATRIMONIAL Y TRANSFERENCIA DE PARTICIPACIÓN ACCIONARIA DEL ESTADO A LAS EMPRESA AGRARIAS AZUCARERAS

Es altamente probable que los intereses particulares prevalezcan. Puede ser en la sesión del pleno de mañana si el Presidente de la Comisión de Economía dispensa del trámite de su comisión al proyecto. Total, el tiempo apremia: hay una campaña que financiar. Puede ser la próxima semana, en el peor de los casos. Si bien no alteraría el curso de los eventos, vale la pena recordar por qué seguimos pensando que la reestructuración patrimonial de Pomalca y Tumán son la vía que más conviene a sus trabajadores (ver gráfico). En una reestructuración ordenada, los trabajadores son los primeros en cobrar, seguidos por los pensionistas y los cañicultores independientes. Nos tocó valorar Pomalca y Tumán, pese a las deficiencias en la información disponible, contraviniendo aún más leyes. Es perfectamente posible honrar, al 100%, todas estas obligaciones. El Estado, especialmente, y otros proveedores mayores, en cambio, podrían tener que reconocer que no cobrarán todo lo que se les debe. En este escenario, los trabajadores recibirían ingresos considerables y no tendrían que seguir perdiendo sus acciones a cuentagotas, desangrados por las pirañas y las sanguijuelas que proliferan en su entorno y el Primer Poder del Estado. Tras el concurso de las deudas se podría echar a andar otro concurso para elegir al socio de los trabajadores, un operador de verdad, no un pirata del azúcar. Este procedimiento exige dos pasos previos. Primero, la constitución de una comisión ad hoc que reestructure las deudas de Pomalca, Pucalá y Tumán. Los mejores funcionarios en reestructuración de deudas, actuales o antiguos, han manifestado su interés en integrar esta comisión. Segundo, el Poder Judicial tiene que neutralizar al Tremendo Juez que produce medidas cautelares en línea para eventos que aún no se han concretado inclusive. El juez más verde de la OCMA debería visitarlo.

COMENTARIOS

  1. Creemos que no, afortunadamente. No hay un solo partido político en nuestro país. Las reglas electorales y políticas son muy defectuosas. Las políticas de recursos humanos, los procesos y sistemas son precarios en el Congreso. La mayoría de políticos no son transparentes ni rinden cuentas. Hay una fuerte tradición rentista en nuestro país. Solo pueden producirse malas leyes en este escenario.

  2. Velasco perdió la oportunidad de reformar la industria azucarera, en vez de quebrarle el espinazo. En alguna medida, lo que ocurre en Pomalca, Tumán, Pucalá, Andahuasi y Cayaltí es consecuencia de la “Reforma Agraria”.

  3. Un comentario , ustedes creen que en el Congreso este año, su ultimo año, y la ultima legislatura se vean analizen y aprueben los 68 proyectos de leyes, 34 proyectos adicionales mas lo que se pueda presentar en lo que resta de los meses a julio 2011 que se termina el gobierno, cuantas comisiones, congresistas , especialista, publico que esta ansioso de estas leyes , quedaran contentos de los resultados, si analizas , que ahora muchos congresistas estan en campaña hasta el 10 de abril que se vota , que pasara en el pais con las espectativas delos pueblos y ciudadanos en general, quien me podria dar una respuesta a estos hechos

  4. Lleoncio Egusquiza Sanchez
    Marzo 9, 2011 Responder

    Es repudiable la conducta cuasi delincuencial de los miembros de la comision agraria y comision de economia ,salvo la del congresista victor garcia Belaunde.La corrupcion no tiene nombre y este congreso se pone a legislar leyes inconstitucionales tan solo para hacer un blindaje legal al gran fraude economico cometidos por los oviedos contra las personas juridicas de tuman ,pomalca y cayalti que a la postre solo la quebrado nustras empresdas porque estas leyes de proteccion patrimonial han destruido al patrimonio empresarial.Que asco nos da la conducta degenerada de los congresistas aceitados por los oviedos..A estos congresistas de lambayeque solo les interesa el financiamiento oviedil becerril para su reeleccion.
    En el congreso con esta conducta de una corrupcion casi generalizada,esta poniendo en peligro la democracia en nuestro pais.Todo con el dinero de nuestros surcos cañeros.Por eso queremos de nuevo un Juan Velasco Alvarado.

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