Andina/difusión

En infraestructura, no bastan las buenas intenciones

17 de agosto de 2006

La cifra de déficit de inversión en infraestructura que afronta el país, según el MEF, es ligeramente menor a los US$20,000 millones que señala el Instituto Peruano de Economía. Pero mucho más grave es que el déficit de mantenimiento de infraestructura alcanza a los US$500 millones anuales, reveló el titular de Economía, Luis Carranza. Es decir, “aquí se hace una carretera y a los cuatro años está destrozada y hay que volverla a hacer”, acotó. (Gestión)

Independientemente de la cifra (que podría llegar a los US$30,000 millones si se incluyen sectores como Salud, Educación, infraestructura de riego, entre otros), lo fundamental es que hay consenso en que la brecha existe, es enorme y crece cada día. El problema tiene dos causas básicas: la primera es que los gobiernos han malgastado los recursos públicos priorizando el gasto en planillas y en frivolidades; y la segunda es que no ha habido la decisión política de atraer inversión privada para cubrir la carencia de recursos públicos. En ambos casos, el abandono de la infraestructura ha afectado a todos los peruanos.

Con el problema identificado, sólo queda solucionarlo. Y eso pasa por lograr compromisos de inversión suficientes para cerrar la brecha en cinco años. No bastan las buenas intenciones. El shock de inversión de corto plazo de S/.2,000 recién anunciado (ver CD140806) tampoco basta. Hay que resolver problemas de fondo. Se necesitan metas para inversión pública (por ejemplo, que no sea menor al 20% del presupuesto anual) y para inversión privada (un monto anual suficiente para cerrar la brecha en un plazo determinado y mejorar la infraestructura existente). Y las autoridades deben responder por esas metas.

También se requiere de una ley marco de promoción de Asociaciones Público Privadas, que agilice los procesos que ProInversión no ha podido llevar a cabo dentro de los períodos establecidos (han salido solo 10 proyectos desde el Arequipazo, pero en agenda hay 21 proyectos hasta fines de 2006, que involucran inversión por US$2,700 millones; una meta difícil de cumplir, si las cosas siguen como están). Asimismo, se necesitan metas para la agencia de promoción de la inversión privada, sobre las cuales se rindan cuentas y se cobren sueldos; que se fomente un mejor clima de inversión, con marcos laborales y tributarios bien definidos y estables. Proinversión debe ser agresiva en sus actos para cubrir la brecha de infraestructura y la creciente necesidad de mejorarla, que tenemos de cara a la integración. Si no se comprende esto ni el rol que nos toca a cada uno, de poco sirven las buenas intenciones.

Ránking de Calidad de Infraestructura (En una muestra de 117 países)

Fuente: Foro Económico Mundial (Reporte Mundial de Competitividad, 2005-2006) / Elaboración: Instituto Peruano de Economía

Los indicadores de calidad de la infraestructura nacional son muy malos (en general, nos ubicamos en el puesto 97 de 117 países). Coincidentemente, en los dos sectores en los que las cifras mejoras es en los cuales existe fuerte inversión privada. Esta situación solo puede revertirse consiguiendo financiamiento para cerrar la brecha de inversión en infraestructura.

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