Retraso en infraestructura, barrera para la integración y Desgravación sí, pero sin discriminación

18 de octubre de 2005

El director ejecutivo de Prompex, Juan Carlos Mathews, resaltó que uno de los temas pendientes más importantes dentro del paquete de medidas facilitadoras para el sector exportador es, sin lugar a dudas, las concesiones portuarias. Es más, sostuvo que a partir del próximo año se generarían serios problemas para las exportaciones, si no se agiliza el proceso de concesión del puerto del Callao. (Gestión)

Es lamentable que el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), ProInversión y la APN (aún descabezada) se tiren la pelota mientras que los postores para la concesión de puertos siguen esperando señales claras y los exportadores e importadores ven con desesperación cómo, en poco tiempo, los cuellos de botella no sólo les ocasionarán pérdidas significativas, sino que además les harán perder oportunidades de negocio y, probablemente, la posibilidad de seguir ampliando mercados.

Lo peor de todo es que la lentitud del gobierno para comenzar con la modernización portuaria está haciendo inevitable la intervención del MEF en el financiamiento de la compra de grúas pórtico para el muelle 5, que seguiría siendo administrando por Enapu, al menos por un tiempo más. Si la experiencia del Callao es una muestra del manejo en relación con el proceso de modernización de puertos, es preocupante lo que se vendrá cuando tengamos que entregar en concesión los puertos regionales. ¿Qué se está haciendo por ellos? ¿Cuándo se hará y cuáles serán los próximos a licitarse?

En relación con el transporte terrestre, de acuerdo con el MTC, las tarifas de peajes en las garitas de la red vial nacional deberían estar, en promedio, en un nivel de S/.11. Sin embargo, en la actualidad este promedio se ubica en S/.6.5. El resultado es la pérdida de las inversiones realizadas debido al deterioro de la infraestructura. Además, se desincentiva la expansión del comercio interno y externo. A ello habría que sumarle la evidente debilidad institucional que hace que los pocos concesionarios que existen no puedan sincerar las tarifas, pues los paros y protestas de los transportistas hacen temblar a las autoridades, las que terminan retrocediendo y desautorizando dichas revisiones. ¿Quién podría interesarse en invertir en infraestructura, si somos quizá el único país en el que existen proyectos de ley que intentan fijar el peaje en función de la UIT?

El transporte aéreo también está alcanzando niveles de saturación (el parque aéreo es más pobre que en Bolivia y Ecuador, y ya casi no hay capacidad de bodega), al punto que algunas empresas han empezado a requerir servicios especiales para los productos perecibles por vía marítima (menos costosos pero tardan más).

Desgravación sí, pero sin discriminación; es hora de pensar en el consumidor

El ministro de la Producción, David Lemor, indicó que en el transcurso del presente mes el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) publicará una lista de partidas que serán desgravadas para eliminar la protección negativa. Se empezará con insumos para la industria que no se producen en el país, específicamente sectores metalmecánico y textil, que son los que más están importando maquinaria. (Gestión)

Es positivo que se comience a trabajar, aunque con retraso, en la desgravación arancelaria. Recordemos que desde el año 1997, no hay una rebaja significativa en los niveles arancelarios. Sin embargo, habría que precisar que no es la primera vez que el ministro de la Producción anuncia esta medida que, tal como está planteada, favorecería a los productores locales pero perjudicaría –o en todo caso, no beneficiaría en la magnitud que debiera– a los consumidores. La rebaja arancelaria no debe hacerse “a dedo”, discriminando entre la nacionalidad de los productos, ya que con ello sólo se terminaría incrementando la protección efectiva a los productos nacionales y aumentando la dispersión arancelaria. Sólo la competencia mejorará la calidad y los precios de los productos que consumen los peruanos.

Se debería promover una reducción arancelaria generalizada para las materias primas y bienes de capital. Ésta podría darse con la eliminación de aranceles a ambos tipos de bienes o, alternativamente, con una reducción gradual (inicialmente a 4%, pero con el compromiso de reducirla a cero a partir de enero de 2007). Esto promovería la inversión y el acceso a nuevas tecnologías, que podrían estimular la reducción de costos en las empresas, así como ganancias en eficiencia y en productividad.

Aquellos que se preocuparán por las implicancias fiscales de esta reducción deberían verla como una buena inversión de los recursos adicionales que se vienen generando producto de los niveles de recaudación superiores a los esperados. En lugar de seguir incrementando el gasto en planillas u otro tipo de gasto corriente, que es hacia donde apuntan mayormente las demandas adicionales de gasto presentadas por los pliegos hasta ahora (S/.2,792 millones), invertir en la integración resultaría mucho más rentable en el largo plazo.

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