Aumenta desempleo e informalidad laboral, pero OIT sigue promoviendo salario mínimo

19 de octubre de 2005


Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), si miramos en el tiempo, la capacidad adquisitiva de un trabajador peruano que recibía un salario mínimo hace 25 años es superior en 70% respecto a lo recibido por otro durante el 2004. La informalidad sería otro agravante a la situación actual del empleo. (La República)

Los salarios administrados no son otra cosa que control de precios. La remuneración mínima vital (RMV) a la que se refiere la OIT calza dentro de esa definición y, junto con el exceso de regulación, genera escasez de empleo formal y bajos salarios, empujando a las empresas hacia la informalidad y aumentando significativamente el subempleo. Eso explica el alto nivel de informalidad en las mypes. Los salarios, como todo precio, deberían reflejar la interacción entre oferta y demanda por mano de obra.

La RMV, como precio controlado, deja en manos del gobierno de turno una variable determinante para las empresas, como es el costo de la mano de obra. Y esto afecta sobretodo a las mypes que generan 6.3 millones de empleos (el 44% de estos se basa en la RMV), con un impacto negativo en su nivel de competitividad. La RMV debería eliminarse, porque transmite información distorsionada sobre los niveles de oferta y demanda del mercado laboral. Sin embargo, la OIT propone leyes para establecer una revisión periódica y una fórmula para su cálculo. ¡Vaya imaginación!

Es claro que el comercio es el motor del crecimiento y del empleo. Eso se refleja sobretodo en provincias. Por eso, el TLC es prioritario aunque requiere de una agenda interna en relación con el mercado laboral: adelgazar la legislación (el caso de Serbia es un buen ejemplo) y mejorar la fiscalización para garantizar un adecuado acceso a las prestaciones sociales. Sólo la flexibilidad para contratar y despedir, y una política remunerativa en función del mérito determinarán mejoras en salarios y productividad.

Finalmente, no creemos que el aumento del desempleo se explique por una reducción del empleo público, como afirma la OIT. Éste, en algunos casos -como los programas sociales-, se ha incrementado. El problema es la informalidad dentro del sector público. Para muestra, un botón: entre los años 2000 y 2004, las remuneraciones aumentaron más (18.5%) que los gastos e ingresos corrientes del gobierno central (14.3% y 17.9%, respectivamente), en términos reales.

Deja una respuesta

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *