Andina/difusión

Fortalezcamos la autonomía del BCRP para resguardar la estabilidad monetaria

20 de octubre de 2006

¿Qué papel corresponde al Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) en el esfuerzo por conseguir el grado de inversión? Su labor es vital pues debe sostener dos de los pilares centrales de la macroeconomía: control de la inflación y política monetaria. (Expreso)

En un contexto de relativa calma en los mercados –y no exento de algunas críticas respecto del manejo cambiario– en los últimos 4 años el Central cumplió su meta: preservó la estabilidad de precios. La inflación estuvo entre las más bajas de la región. Sin embargo, hay trabajo pendiente. El nivel de autonomía del BCRP no es del todo completo. Algunas propuestas para mejorar este aspecto fueron bloqueadas por el Congreso pasado. Ahora es el momento de hacer los cambios. El MEF está a favor de la reforma, que aislaría aún más la posibilidad de injerencia política en el manejo monetario, para evitar desviaciones del objetivo, en un contexto en el que las expectativas –formadas en gran parte por el actuar y la imagen de los bancos centrales– juegan cada vez un papel más importante en el desempeño de las economías.

Un reciente estudio del FMI revela que la autonomía de los bancos centrales aumentó, entre 1992 y el 2003, en las economías emergentes. En la mayoría de casos, la mejora comenzó fijando los fundamentos políticos, para luego desarrollar autonomía operacional y, finalmente, ganar autonomía en la formulación de políticas y en la designación de su máxima administración. El BCRP mejoró en cuanto a autonomía económica: en el 2003 alcanzó el máximo puntaje (8 puntos, sobre un promedio de 5.75 para las economías emergentes), en razón de que ya no puede otorgar crédito directo al gobierno ni comprarle deuda. Sin embargo, en autonomía política no avanzamos desde 1992 (3 puntos) y estamos debajo del promedio (3.75 puntos). La mejora de no requerir la aprobación del gobierno para la política monetaria quedó compensada con un retroceso en la designación del presidente del directorio (hoy a cargo del  gobierno).

Para mejorar, según el estudio, nos falta: darle protección legal al BCRP para fortalecer su posición ante eventuales conflictos con el gobierno; modificar la forma de elección de su directorio para que no sea el gobierno quien designe a los miembros (incluyendo al presidente); y que dicha designación sea por un período mayor a 5 años (8 es el ideal). Pero mirando la experiencia reciente, hay otras medidas más que servirían: que los períodos de los directores no coincidan con los períodos de gobierno; que se prohíba el ejercicio del cargo de director en simultáneo con el de cualquier otra función pública; y que se mejore la normativa relativa a los plazos de designación, para evitar prolongar situaciones de incertidumbre como la actual, generadas por pugnas políticas, cuando se trata de un tema estrictamente técnico.

Autonomía de los Bancos Centrales en Economías Emergentes (8 = Mayor Autonomía)

Fuente:  FMI (Arnone, Laurens y Segalotto; Octubre 2006 / Elaboración: Instituto Peruano de Economía

El gráfico muestra que el BCRP presenta la mayor autonomía económica en comparación con el resto de economías emergentes; sin embargo, su autonomía política se encuentra por debajo del promedio. De otro lado, en el tema de imagen, situaciones como la actual, en las que los partidos negocian los sillones del directorio del BCRP, despiertan la incertidumbre en el mercado.

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