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Alpaca: competencia y competitividad

23 de marzo del 2011

Alpaqueros optan por exportar la fibra. Obtienen en el exterior mayor precio del que pagan las industrias locales. En menos de tres meses el kilo de este insumo pasó de US$25 a US$30. (El Comercio 23/03/2011)

Una vez más, en nuestro país se contraponen los intereses de productores agrícolas o pecuarios con los de los industriales, quienes utilizan como insumo la fibra de alpaca. En este caso, la globalización de la producción de la fibra de alpaca (ver gráfico) le ha servido a los que típicamente la venden a los industriales en nuestro país. En efecto, en palabras de Héctor Carrasco Flores, Presidente de la Sociedad Peruana de Alpacas: “Nos dimos cuenta de que en el extranjero pagaban mejor por este material y, por eso, este año hemos realizado tres envíos: dos en enero a Italia y uno en febrero al Reino Unido. En el mercado nacional la libra de alpaca cuesta entre S/.6.5 y S/. 7.0, mientras que en el extranjero nos pagan US$ 24 por kilo [un kilo equivale a 2.2 libras, es decir, en el exterior les pagan 4 veces más]. Ese es el precio justo que estábamos esperando desde hace mucho tiempo. Ahora analizamos la posibilidad de vender a China”. ¿Cuáles son las posibles explicaciones económicas de lo que está ocurriendo? En primer lugar, lo que sugiere la noticia periodística, es que los industriales que compran la fibra para procesarla tienen poder sobre precios. Si este fuera el caso, existiría abuso de su posición de dominio en el mercado y ello implicaría hacer una denuncia ante el Instituto de Defensa de la Competencia y la Propiedad Intelectual (INDECOPI). En el en el sur del Perú operan diferentes empresas en el ramo de industrialización de alpaca, entendemos que éstas se relacionan de distintas maneras con sus proveedores de insumos, incluso algunas de ellas están trabajando en mejoras genéticas a la fibra de alpaca desde hace más de una década. En Puno (ver presentación) se han asociado un grupo importante de productores de camélidos sudamericanos, ovejas y vacas, algunos de los cuales fueron expropiados por la “Reforma Agraria”. Si bien no están integrados verticalmente, están mucho mejor preparados para enfrentar a grupos que quieran abusar de su posición de dominio. La tesis de la falta de competencia, entonces, parece no ser concluyente.

Sin ser especialistas en el tema ni mucho menos -IPEopinión recibe comentarios frecuentes de especialistas, que valoramos muchísimo y reproducimos en nuestra página web, así aclaren comentarios que hemos publicado-, existe una segunda explicación que tiene una mayor relevancia. Nuestro país, habiendo tenido una ventaja comparativa en la producción de fibra de alpaca o vicuña (ver gráfico), así como las prendas que se producen con estas fibras, nunca supo convertirla en una ventaja competitiva (CD 24/02/2011). El progreso de la producción de alpaca en Australia (ver página), por ejemplo, siempre nos ha generado una sana envidia. Tenemos que invertir, seria y sostenidamente, en investigación y desarrollo de las fibras de alpaca y vicuña. Ha habido muy pocos ministros, como Álvaro Quijandría (ex ministro de agricultura), que le han dado al Instituto Nacional de Investigación Agrícola (INIA) el apoyo que se merece. Ocurre algo parecido con los pastos. Entendemos que los pastos mejorados del programa Sierra Productiva, por ejemplo, crecen hasta un metro y se pueden cortar cinco veces al año, frente al crecimiento de cinco centímetros de los pastos naturales. Para seguir subiendo en la cadena de valor, los industriales empezaron a elaborar diseños más sofisticados para venderle a las grandes casas de moda mundial. Tenemos que pasar a diseñar y crear nuestras propias marcas -así sean marcas B al comienzo- y, eventualmente, distribuir en los mercados de destino.

Según muchos estudiosos del medio, los alpaqueros pueden engancharse a toda esta generación de valor con las cooperativas de nueva generación, concepto creado por Michael Cook de la Universidad de Wisconsin (ver página) y difundido en nuestro país, por ejemplo, por el Dr. Tony Salas, ex Jefe del INIA. En esencia, esta idea es que los alpaqueros se asocien, poniendo activos en garantía, si hace falta, con industriales y distribuidores. En diferentes grados, todos asumen los riesgos de todo el negocio y, por ello, comparten los beneficios que éste genera. Si, además se diseñan y ponen en marcha mecanismos prácticos y asequibles de resolución de conflictos se simplificaría el camino.

COMENTARIOS

  1. Muy interesante para levantar el animo de los alpaqueros y incentivar la asociatividad. Sería también interesante que este mercado que paga tan bien pueda ser aprovechado para un numero significante de alpaqueros y que no lo aprovechen solo un pequeño núcleo.
    Quisiera saber donde están estos mercados que pagan 25 a 30 usd para kg de tops…. parece casi irealista !

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