Toledo, Agrobanco y fideicomiso de concesiones

 

28 de febrero de 2003.

Gobierno rechaza política asistencialista o paternalista

• El presidente Alejandro Toledo reveló que hay interesados en bajar los impuestos y expandir el gasto público, pero aseguró que él no cederá a estas presiones populistas. Añadió que no le gusta que se incrementen los precios de los combustibles, pero no permitirá que haya déficit fiscal. De otro lado, Toledo recalcó que el gran reto del 2003 será lograr un crecimiento del PBI de 4-5%, para lo cual necesita que el MEF lo acompañe. Reiteró que está empeñado en crecer entre 5% y 6% en los próximos 10 años y doblar las exportaciones al final de su gobierno, llegando a los US$15 mil millones. Remarcó que aunque su objetivo central es una lucha frontal contra la pobreza y la pobreza extrema, ello no se puede lograr con una política asistencialista o paternalista, sino con el crecimiento de la economía, para lo cual es necesario que aumente la inversión. Agregó que van a continuar con las privatizaciones, porque todavía queda mucho por hacer en el área de infraestructura vial y electricidad.

• El ministro de economía, Javier Silva Ruete (JSR), afirmó que pese a los problemas generados por las alzas de combustibles, las inversiones están creciendo en el país. “En la última semana, hemos tenido dos inversiones importantes, una de US$150 millones, otra ayer de US$100 millones, y hemos tenido una inversión latinoamericana importante de más de US$50 millones, para comenzar, aparte que siguen las inversiones mineras a toda velocidad. Por el lado de las inversiones no tenemos problemas”, señaló.

• El economista Hernando de Soto afirmó que el actual gobierno lleva adelante una política económica que repite la que se aplicó en la década de los 80. “El presidente Toledo me parece una figura típica de esa época, porque a la fecha no ha hecho grandes innovaciones”, sostuvo. Agregó que el mandatario es un gran administrador del status quo. “Sin ánimo de criticar, hoy vemos que ha continuado las políticas de estabilidad monetaria, equilibrio fiscal y privatizaciones, lo cual está bien, pero no ha cambiado nada. Ha dejado que el status quo subsista”, señaló. (Diarios)

• El presidente Toledo parece estar entre dos fuegos, incluso en lo referente a su relación con el “partido” de gobierno. Al parecer, el haber permitido llegar a puestos claves a algunos de los que lo acompañaron en su campaña hace muy difícil ahora trazar la línea en la arena.

• Saludamos la posición del presidente en cuanto a la necesidad de alcanzar niveles de crecimiento mayores. Es positivo que se haya trazado metas ambiciosas, pero le recordamos que no basta mencionarlas. Sus declaraciones tienen que guardar consistencia con sus decisiones. Lamentablemente, ese no ha sido el caso y un ejemplo de ello es la mayor incursión de “amigos” suyos en la administración pública. Para alcanzar las metas es necesario que tome la decisión política de llevar a cabo las reformas pendientes. Pensamos que a esto se refieren las declaraciones de De Soto en cuanto a la ausencia de cambios significativos en el status quo heredado del gobiernos anteriores. Necesitamos mayor claridad y posiciones definidas en temas como el comercial, el laboral y el fiscal. Insistimos en que el gobierno debe tomar la iniciativa para acelerar los cambios necesarios que garanticen cierto grado de estabilidad jurídica, social y macroeconómica. En este último aspecto, el mayor escollo a superar es la fragilidad fiscal y para ello se requiere la reducción inmediata del gasto, la reforma tributaria y la austeridad a todo nivel. Creemos que el gobierno tiene la responsabilidad de sensibilizar a sus funcionarios sobre la necesidad de poner énfasis en el aspecto fiscal y en la eficiencia del gasto público.

• En cuanto a la información sobre la inversión privada, somos de la opinión que no se está siendo transparente. Inversiones significativas como las aludidas por el titular del MEF no se realizan en uno o dos días. Por el contrario, dependen del tiempo que demore la ejecución de las obras e instalación. Y así es como esta información debe ser transmitida, para no generar falsas expectativas en la población. Si existiera un supuesto “boom” de las inversiones, cómo es que el gobierno espera un crecimiento de ellas de sólo 5.4% para este año, cuando necesitamos el triple de eso para alcanzar tasas de crecimiento de 6-7% que permitan comenzar a superar los problemas de pobreza y desempleo. De otro lado, el anuncio de nuevas medidas nos llama la atención. Si la economía está tan bien, la situación fiscal es tan sólida, tenemos la inversión y el crecimiento que queremos y todo marcha de maravilla, como presenta el MEF, ¿por qué necesitamos nuevas medidas? Pensamos que el viejo arte de “dorar la píldora” puede ser contraproducente y no es precisamente el mejor camino para generar expectativas positivas. Éstas se deben generar sobre fundamentos sólidos y no a partir de campañas de marketing. Sin cambios de fondo, las expectativas no se cumplirían, podría haber una nueva decepción en la población y se complicaría el panorama social, con lo cual el gobierno tendría que asumir un costo muy alto, afectando los logros en estabilidad y actividad que hasta entonces se pueda haber logrado.

Agrobanco: peligroso retorno a esquemas pasados

• El Ejecutivo autorizó a Agrobanco a otorgar préstamos a los pequeños agricultores hasta con el 40% de su capital de manera excepcional, debido a que las cuentas fiscales de este año no le permiten al gobierno otorgarle los recursos necesarios. Los S/100 millones de capital inicial de la entidad estaban destinados a la banca de segundo piso. Consultado sobre el tema, el ministro Silva Ruete afirmo que si bien Agrobanco tiene la autorización para otorgar créditos directos, “(con) la cantidad (de recursos) que tienen, no es mucho lo que puede hacer en esa materia, porque eso depende de los recursos que le ponga el Estado, pero el Estado no tiene los recursos”. (Diarios)

• Es lamentable que se siga cediendo a la presión política. Al principio, se debatió sobre la posibilidad de establecer o no un banco dedicado al sector agrario. En el debate, el MEF cedió a su inicial oposición, bajo la premisa de que se trataría de un banco de segundo piso. Ahora se ve obligado a ceder nuevamente para que Agrobanco pueda otorgar créditos directos. Sin embargo, seguimos esperando las reformas esenciales en el sector. La Ley de Aguas, por ejemplo, sigue esperando un debate técnico. Lamentablemente, si seguimos cediendo a presiones coyunturales y no logramos aumentos significativos de la productividad del sector a través de las reformas estructurales pendientes, es poco razonable asumir que el nuevo intento tenga éxito. Además, no se puede descartar presiones para que el gobierno comprometa más recursos en el futuro.

• La experiencia con el Banco Agrario de anteriores épocas nos demuestra que no es posible mantener la eficiencia financiera cuando son factores políticos los que rigen los criterios de la política de créditos. En el caso de Agrobanco, la historia parece comenzar a repetirse y la ausencia de capital privado en su composición es una muestra de la desconfianza de ese sector en este tipo de esquemas. Esperamos que, también como en casos anteriores, la “ayuda excepcional” no transforme en permanente ni se vuelva a recurrir a las viejas costumbres de extender los subsidios a los “amigos” y a sujetos incapaces de repagar. Esas actitudes desnaturalizan el concepto del crédito.

Listo esquema de fondo de fideicomiso para concesiones

• El ministro de Comercio Exterior y Turismo, Raúl Diez Canseco, indicó que el Ministerio de Economía y Finanzas terminó de elaborar el mecanismo que permitirá iniciar la construcción de las carreteras que unirán al Perú con las ciudades fronterizas de Brasil. Dijo que se trata de un fondo de fideicomiso y estimó que la construcción de estas vías comenzará este año. (Apoyomail)

• Somos de la opinión de que se trata de una buena idea. El fondo de fideicomiso contribuiría a financiar las concesiones. Sin embargo, discrepamos con el tema del registro. Pensamos que éste se debería consignar de todas maneras arriba de la línea de déficit y representar un aumento en la deuda del Estado, corriente o contingente.

• El gobierno sigue demostrando que no es capaz de ahorrar y que, ante la intención de seguir apoyando la recuperación de la actividad productiva, no le preocupa tanto seguir comprometiendo la posición fiscal. Paradójicamente, ya está desplazando inversión privada con esa política y, al parecer, volvería a enfrentar incertidumbre este año acerca del financiamiento de la brecha fiscal, tal como ocurrió en el 2002. Creemos que es necesario dejar de borrar con la izquierda lo que escribimos con la derecha.

Deja una respuesta

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *