Andina/difusión

El derecho al trabajo es de todos los peruanos, no sólo los sindicatos

30 de octubre de 2006

La ministra de Trabajo y Promoción del Empleo, Susana Pinilla, señaló que no se logró el 100% del consenso en el articulado del proyecto de la Ley General del Trabajo debido a que las centrales sindicales mantuvieron, durante las dos últimas semanas, una posición rígida y conservadora frente a temas como el tipo de contrato de trabajo y las causales de despido. (Semanam@il y diarios)

Una vez más, el sesgo antiempleador y a favor de la rigidez laboral de los sindicatos frustró el consenso total en el proyecto de la Ley General de Trabajo (LGT). El riesgo es serio, pues el proyecto entrará a votación sin un debate previo en el pleno del Congreso, si ocurre que la Comisión de Trabajo (CT), de claro predominio prosindical, aprueba el proyecto por unanimidad. Y esto es posible en un contexto en el que los sindicatos han mal informado de la necesidad de aprobar la LGT para que el TLC con EEUU sea ratificado. Además, existe una clara presión social derivada de las expectativas generadas durante la campaña electoral, en medio de una coyuntura económica positiva que ha aumentado las expectativas de los trabajadores por compartir los mayores beneficios obtenidos por las empresas. Así, el resultado puede ser una muy mala ley.

Entre los temas sensibles en los que no se alcanzó acuerdo está el de los contratos a tiempo parcial, para los cuales los sindicatos piden la aplicación del Convenio 175 de la OIT (ver tabla), que homologa los beneficios de los contratos a tiempo completo con los de los contratos a tiempo parcial. Esta medida supondría un duro golpe para las empresas, en especial del rubro de servicios, que hacen un uso intenso de este tipo de contratos, pues el encarecimiento de la planilla sería inmediato. Las empresas del sector educación, por ejemplo, tendrían serios problemas para seguir funcionando. Y dada la pésima calidad de la educación que tenemos, arruinar al sector privado (cuyos resultados en calidad de la educación son de lejos mejores que los del sector público) resultaría contraproducente con la intención de mejorar la productividad laboral. Otro tema sensible es la definición de grupo de empresas, la cual resulta tan laxa que podría terminar haciendo responsables solidarios a proveedores y clientes sin vinculación real con la empresa.

Una muestra de lo desubicados que están los sindicatos es la afirmación de la CGTP en el sentido de que el Apra debe defender a los trabajadores. De hecho, lo que el gobierno debe defender es a todos los peruanos por igual. Sobretodo si estos están indefensos o desamparados por no tener un trabajo o tener uno de mala calidad y sin beneficios, como ocurre con casi 11 millones de personas en nuestro país. Además, según la OIT, 85 millones de jóvenes en el mundo están sin empleo. Canziani y Petrongolo (1999) explican: cuando la información sobre la productividad del trabajador es escasa (más si es joven) y el costo de despido es alto, se reducen las opciones de empleo de los jóvenes. ¡El derecho al trabajo es de todos; no sólo los sindicatos!

Lista de Países que Ratificaron el Convenio 175 de la OIT sobre el Trabajo a Tiempo Parcial

Fuente: OIT / Elaboración: Instituto Peruano de Economía

Sólo 11 países (de 189) ratificaron este descabellado acuerdo de la OIT. El Perú no está en ese grupito. De otro lado, es claro que las cúpulas sindicales desprecian al trabajador. Si no, no habría razón para su negativa a que las elecciones para elegir dirigencias sindicales sean universales (un trabajador un voto). El debate de la ley debe continuar.

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