Difusión/andina

No convencen, pero hay que elegir

30 de mayo del 2011

Pullas y ataques se robaron el show en debate entre Keiko y Ollanta (Gestión 30/05/2011)

Nos aunamos al grupo de comentaristas, observadores y analistas que ya han opinado sobre el debate presidencial, exponiendo nuestro punto de vista sobre las propuestas económicas que esencialmente repitieron Keiko Fujimori y Ollanta Humala anoche. Nos parece que ambos se concentraron, como ocurrió con sus contendores antes de la primera vuelta, en enunciar un rosario de propuestas generalmente populistas. Ninguno se atrevió a identificar y proponer las reformas estructurales de mayor importancia, no fueron claros en priorizar sus propuestas de políticas públicas, y sólo Keiko Fujimori se refirió al importante esquema de Gestión por Resultados que ojalá potencie y utilice si resulta vencedora. Ni la “congresista” ni el “comandante” compartieron con los televidentes sensación de urgencia alguna respecto a la necesidad de emprender una agenda activa de reformas aprovechando las favorables condiciones internacionales y demográficas actuales (el superciclo de precios de bienes primarios asociado a la industrialización china, el bono demográfico y el desarrollo asociado a las reformas de la primera mitad de los noventa y las muy pocas que se han hecho en los años recientes). Ambos, especialmente Ollanta Humala tendieron a reducir el combate a la pobreza a los programas de asistencia social y, aunque Fujimori habló de la igualación de oportunidades a través de infraestructura adecuada, ninguno de los dos le dio importancia a programas de apoyo productivo que permitan los cambios tecnológicos necesarios para reducir sosteniblemente la pobreza rural. Ambos candidatos anunciaron que potenciarían el programa Juntos, lo cual está muy bien, pero no hablaron de cómo lo harían. Ninguno mencionó si Juntos entraría a las ciudades, ni los problemas de oferta de servicios educativos y médicos que frenan su expansión y éxito. El énfasis debería estar en las madres gestantes y los niños de 0-3 años, no en lo anunciado por ambos.

Ninguno intentó siquiera explicar cómo lidiará con un Congreso fragmentado en nuestra “democracia sin partidos”. Con Keiko, al menos existe alguna esperanza en que el equipo que reclute, en caso sea elegida como primera presidenta, lidere un proceso de reformas mucho más proactivo y minimice el populismo ramplón que tendió a caracterizar a la “Fujinomics”. En el caso de Humala, su primer programa de gobierno y su equipo de “técnicos”, salvo contadas excepciones, nos llevan a esperar un futuro bastante peor que el (mal) delineado en el debate y que el caos de su programa oficial de gobierno.

Keiko Fujimori Repotenciará comedores populares, clubes de madres y el Vaso de Leche. Preservar el capital social que representan estos programas estaría bien, pero no se mencionó la urgente necesidad de focalizarlos y combatir la corrupción. Coincidió con Humala en que había que ampliar Juntos y le robó la bandera de las cunas. El bono de protección alimentaria a familias de pobreza extrema ¿complementaría Juntos? Nos parecería mejor simplemente ampliar Juntos y, si el presupuesto alcanza, eventualmente aumentar la transferencia condicionada, asegurando que existan los servicios educativos y médicos que permitan que se puedan cumplir con las condiciones. La mejora de la infraestructura de centros educativos rememora los colegios de Alberto. ¿Se utilizarán Alianzas Público Privadas? Keiko mencionó la capacitación a los maestros. ¿Se cambiará la carrera magisterial, (la única importante reforma de este gobierno) mejorando la evaluación? ¿Cómo? Para evitar que los programas de calzado y buzo escolar vuelvan a usarse de modo clientelista, se les debe focalizar y publicar el padrón de beneficiarios, al igual que todos los demás programas de asistencia social. El almuerzo nos parece bien, siempre y cuando se focalice, y sea transparente. Con el bono de gratitud intentó robarse la bandera de Pensión 65. Nuestras críticas (CD 17/05/2011) siguen siendo válidas. Nos sorprendió y no podríamos estar más de acuerdo con que el MEF debe asumir un papel promotor y facilitador que no es el rol que tradicionalmente cumplió en un Estado crónicamente incapaz de financiar el gasto público. Sin embargo, no es fácil cambiar el curso del Titanic. Con respecto al programa Mi Primera Chamba, es preferible mejorar la capacitación y, por ejemplo, potenciar la educación técnica a fomentar el empleo juvenil para un número relativamente pequeño de beneficiarios. Lo último no garantiza continuidad ni mejora de productividad en el mercado laboral.

Ollanta Humala Como hemos dicho antes, su insistencia en que el crecimiento no ha sido inclusivo no es cierta, si bien se requiere un Estado más eficaz y con las prioridades claras para igualar oportunidades para los más necesitados (y no uno que esté preocupado por constituir y manejar aerolíneas y compañías petroleras). La comisión para devolverle a los Fonavistas ya está operando, así que su anuncio es populismo puro. Cómo hemos dicho antes (CD 05/08/2010), no queda claro si hay algo que devolver, pero se abre la puerta a medidas populistas de esas que ganan votos para luego ganar referéndums. ¿También aumentarán las pensiones más generosas de la 20530? Mucho más importante que las pensiones para los mayores de 65 es saber qué reformas adoptarán para ampliar la cobertura de los que hoy trabajan, pero no están generando ahorros previsionales. ¿Volverá a ofrecerse otra Pensión 65 a quienes no tengan pensiones en cinco, diez y quince años? Ninguno mencionó si piensan apoyar, en estos días, la propuesta de reforma previsional del Ejecutivo. El aumento del sueldo mínimo propuesto es muy vendedor pero, como lo han probado varios en distintos momentos del tiempo, aumentará la informalidad y empeorará la distribución del ingreso, perjudicando especialmente a las mujeres jóvenes. El gobierno ya está negociando para que el subsidiado Lote 88, cortesía de los “eléctricos” de los noventa, se use para atender al mercado interno. ¿Qué opina de las distorsiones que genera el subsidio? ¿Y de la negociación en curso? ¿Qué políticas de Ciencia y Tecnología se adoptarán en el Ministerio que se creará? Ya fue al Congreso una propuesta de seguro agrario. Los congresistas del Partido Nacionalista la desnaturalizaron. ¿Insistirán en un inimplementable seguro predio por predio o aceptarán un seguro de índices como proponen los expertos?

COMENTARIOS

  1. […] Nos aunamos al grupo de comentaristas, observadores y analistas que ya han opinado sobre el debate presidencial, exponiendo nuestro punto de vista sobre las propuestas económicas que esencialmente repitieron Keiko Fujimori y Ollanta Humala anoche. Nos parece que ambos se concentraron, como ocurrió con sus contendores antes de la primera vuelta, en enunciar un rosario de propuestas generalmente populistas. Ninguno se atrevió a identificar y proponer las reformas estructurales de mayor importancia, no fueron claros en priorizar sus propuestas de políticas públicas, y sólo Keiko Fujimori se refirió al importante esquema de Gestión por Resultados que ojalá potencie y utilice si resulta vencedora. Ni la “congresista” ni el “comandante” compartieron con los televidentes sensación de urgencia alguna respecto a la necesidad de emprender una agenda activa de reformas aprovechando las favorables condiciones internacionales y demográficas actuales (el superciclo de precios de bienes primarios asociado a la industrialización china, el bono demográfico y el desarrollo asociado a las reformas de la primera mitad de los noventa y las muy pocas que se han hecho en los años recientes). Ambos, especialmente Ollanta Humala tendieron a reducir el combate a la pobreza a los programas de asistencia social y, aunque Fujimori habló de la igualación de oportunidades a través de infraestructura adecuada, ninguno de los dos le dio importancia a programas de apoyo productivo que permitan los cambios tecnológicos necesarios para reducir sosteniblemente la pobreza rural. Ambos candidatos anunciaron que potenciarían el programa Juntos, lo cual está muy bien, pero no hablaron de cómo lo harían. Ninguno mencionó si Juntos entraría a las ciudades, ni los problemas de oferta de servicios educativos y médicos que frenan su expansión y éxito. El énfasis debería estar en las madres gestantes y los niños de 0-3 años, no en lo anunciado por ambos. Ninguno intentó siquiera explicar cómo lidiará con un Congreso fragmentado en nuestra “democracia sin partidos”. Con Keiko, al menos existe alguna esperanza en que el equipo que reclute, en caso sea elegida como primera presidenta, lidere un proceso de reformas mucho más proactivo y minimice el populismo ramplón que tendió a caracterizar a la “Fujinomics”. En el caso de Humala, su primer programa de gobierno y su equipo de “técnicos”, salvo contadas excepciones, nos llevan a esperar un futuro bastante peor que el (mal) delineado en el debate y que el caos de su programa oficial de gobierno… (leer texto completo) […]

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