Construcción

Construcción acumularía cuatro meses en descenso

21 de febrero de 2022

Informe IPE – El Comercio   

La economía peruana creció en 13,3% en el 2021 frente al 2020, lo que implicó la tasa más alta en 99 años. Además, el nivel de producción alcanzado superó en 0,9% al que se tenía antes de la pandemia.

Sin embargo, durante el último trimestre, la reactivación perdió dinamismo, debido al estancamiento en la ejecución de proyectos de inversión tanto privados como públicos. Asimismo, los indicadores adelantados muestran que esta tendencia persiste en este año, lo que conllevaría a que se acentúe la débil recuperación del empleo adecuado.

Construcción en caída

Uno de los factores detrás de este estancamiento en los proyectos está asociado con la incertidumbre política, que habría deteriorado el desempeño del sector construcción en el último trimestre del 2021. La producción de esta actividad cayó en 5,8% frente a similar lapso del 2020, luego de haber sido uno de los principales motores de la recuperación de la economía.

Detrás de este resultado destacó la contracción de la inversión pública. Según el Ministerio de Economía (MEF), en el período de análisis, el gasto en obras públicas se redujo 11,4%, debido sobre todo a la menor ejecución del Gobierno Nacional (-11,6%).

En esta caída está incluido el avance significativo de los proyectos vinculados a la reconstrucción con cambios (RCC), ejecutados bajo la modalidad de Gobierno a Gobierno. Sin la ejecución de estas obras, la caída de la inversión pública del Gobierno Nacional, en el último trimestre del 2021, hubiese sido cinco puntos porcentuales mayor (-16,6%) .

Además, los indicadores adelantados muestran que la producción del sector construcción para el 2022 sigue en retroceso. En enero, la inversión pública se redujo 3,3% y el consumo interno de cemento cayó en 3,6%, respecto a similar mes del 2021. Con estas cifras, el IPE estima que el PBI del sector construcción se habría contraído en 3,5% en enero de este año, acumulando cuatro meses sucesivos en terreno negativo.

Esta tendencia podría acentuarse debido al deterioro de la confianza empresarial sobre la economía. En enero, esta acumuló diez meses en zona pesimista, el período más largo de las últimas dos décadas.Ese indicador anticipa el desempeño de la inversión privada, cuyo crecimiento comenzó a normalizarse en el cuarto trimestre del 2021, al registrar un incremento anual del 2,8%, pero que el IPE pronostica una caída de alrededor del 5% para el 2022.

El motor del consumo

La caída del sector construcción ha sido compensada por el avance de los rubros vinculados al consumo de los hogares. En el último trimestre del 2021, sectores como comercio y servicios se beneficiaron de las menores restricciones de movilidad y aforo implementadas a partir del rápido avance de la vacunación.

A ello se sumó el aumento de la capacidad adquisitiva de las familias, debido a la entrega de una nueva ronda de subsidios como el bono Yanapay y las transferencias de S/210 a trabajadores formales de bajos ingresos, para los cuales el Gobierno destinó en total S/5.700 millones.

Sin embargo, el crecimiento del consumo fue afectado por la tercera ola de contagios del coronavirus a inicios de este año, que redujo la movilidad a centros comerciales, supermercados y farmacias.

Según cálculos del IPE, el PBI del sector comercio y servicios pasó de crecer 6% durante el cuarto trimestre del 2021 a solo 4,5% en enero del 2022.No obstante, la información de movilidad de Google, a la primera mitad de febrero, muestra que la desaceleración en el consumo habría sido transitoria y de menor magnitud que la registrada en anteriores olas.

Recuperación pendiente

Con el menor crecimiento de la economía peruana desde fines del 2021, las secuelas de la pandemia sobre el mercado laboral serían mucho más persistentes. Según el INEI, en enero de 2022 el número de trabajadores en Lima Metropolitana con ingresos por debajo del valor de la canasta mínima de consumo se ha incrementado a 1,6 millones de personas, uno de los niveles más altos alcanzados desde el 2007.

Así, este grupo representa el 33% de la población ocupada, 12 puntos porcentuales mayor frente al registrado a inicios del 2020.

Para Alfredo Thorne, exministro de Economía y Finanzas, revertir la precariedad del empleo es ahora más difícil debido a la percepción de una mayor rigidez en el mercado de trabajo generada durante los últimos meses del 2021.

De acuerdo con Thorne, los planes de contratación de empresas formales en sectores como construcción y servicios se han paralizado ante potenciales riesgos normativos en materia laboral, provenientes tanto del Ejecutivo como del Legislativo.

La solución a los problemas del empleo y la consolidación de la reactivación económica requieren medidas que apunten a mejorar la productividad de los trabajadores, señala Luis Miguel Castilla, extitular del MEF. }

Sin embargo, Castilla advierte que la falta de liderazgo y capacidades dentro del gobierno ha llevado a priorizar una agenda cortoplacista y de contrarreformas que deterioran las condiciones para atraer inversión productiva al país.

Informe Ec 210222

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