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De vuelta a la actividad

13 de abril del 2020
El Comercio

Informe IPE-El Comercio

Los sectores primarios ya evalúan sus estrategias. Las facilidades financieras y de trámites serán clave.
 
La semana pasada se anunció que el estado de emergencia en el país duraría hasta el domingo 26 de abril, en un esfuerzo por controlar el avance del COVID-19. Reactivar los motores de la economía que están apagados será fundamental para volver a generar empleo y bienestar, pero esto debe darse en un marco en el que los protocolos minimicen el riesgo de expansión del virus. En este contexto, el sector privado ya comienza a preparar sus estrategias para empezar operaciones.

—Incentivos—
Un sector que se ha mantenido en operación es el agropecuario, pues abastece productos esenciales durante la emergencia sanitaria. En el mundo existe el compromiso general por evitar interrupciones en la cadena de abastecimiento de alimentos. Así, más del 70% del volumen exportado está confirmado y sin retrasos. Para facilitar el comercio exterior, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) está enviando autorizaciones fitosanitarias y de origen virtuales hacia un grupo de países.

En consecuencia, la industria de alimentos y bebidas mantiene su labor de procesamiento, transformación y comercialización, entre otros procesos. No obstante, la paralización ha impactado la producción de bienes consumidos fuera del hogar (hoteles, restaurantes y cafeterías). Al respecto, fuentes del sector comentan que aplicarán facilidades de pago y flexibilidad para los proveedores (prórrogas, descuentos, etc.), así como promociones para los consumidores finales, con el fin de asegurar la rotación de los stocks acumulados y la producción en los siguientes meses.

—Factor oferta—
En cuanto al sector pesquero, la principal preocupación es cuándo iniciará la primera temporada de anchoveta en la zona norte-centro. Su inicio es esencial para las empresas del rubro, muchas de las cuales se encuentran en dificultades financieras luego de un bajo volumen de captura durante el año 2019 y años previos, a excepción del 2018.

De acuerdo con fuentes del sector, en las últimas reuniones entre el sector privado y el Ministerio de la Producción (Produce), este último comentó la posibilidad de que la temporada inicie a finales de abril o en los primeros días de mayo. Los datos históricos muestran que tras una segunda temporada de baja captura, el año siguiente trae un alto volumen en la primera temporada. En un contexto normal, se esperaría un buen nivel de desembarque, pero las restricciones operativas por el estado de emergencia podrían afectar el potencial de captura.

Adicionalmente, a pedido del sector, Produce ha habilitado las labores de mantenimiento de plantas y embarcaciones, siguiendo un protocolo que resguarda la salud del personal a cargo. Esto busca acelerar el reinicio de actividades pesqueras una vez que la cuarentena acabe.

Por el lado de la industria de procesamiento y conservación de pescado, las empresas continúan trabajando, pero a una menor capacidad. Ello debido a los protocolos sanitarios estrictos que han reducido el número de personas operando a la vez, así como al menor nivel de captura proveniente de pescadores artesanales. No obstante, distintas instituciones del Estado han permitido la emisión de certificados –de procedencia, captura y exportación– virtuales, que permite su exportación. Estas medidas que aceleran los trámites y los hacen más eficientes podrían mantenerse tras el estado de emergencia.

—Insumos críticos—
En el sector minero, retomar los cambios de turnos será clave. El personal que trabaja en las minas labora 14 días y descansa 7, pero la inmovilización impide esa rotación. Se espera que luego de levantada la cuarentena se mantengan ciertas restricciones a la libre movilidad.

Una posibilidad es adaptar el sistema de trabajo para reducir el tránsito de personas. Por ejemplo, prolongar los días laborables en la mina –lo que implica un mayor aislamiento social–, con un mayor tiempo de descanso. Junto con ello, se reforzarían los protocolos sanitarios en las empresas para resguardar la salud de su personal. Asimismo, un reto adicional será el trabajo responsable con las comunidades del área de influencia para trasmitir seguridad de que reactivar el sector no propiciaría la expansión del virus.

Por otra parte, el rubro requiere que se continúe el suministro de insumos críticos para las operaciones mineras, entre ellos cemento y cal, provenientes del sector construcción. El Produce ha incluido a la producción de insumos necesarios para la minería como una excepción al estado de emergencia y las empresas cementeras han reanudado sus despachos para garantizar las operaciones mineras críticas.

De esta manera, en vista de la importancia de insumos como cemento y cal para el sector, la reanudación completa de la producción minera requerirá también la recuperación de las empresas del sector construcción.
 
2020-04-13 – De vuelta a la actividad – Informe IPE – El Comercio

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