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Economía peruana: retos y oportunidades

10 de junio de 2021 
La Cámara – Revista digital de la Cámara de Comercio de Lima

¿Cómo ve la situación actual del país en medio de la pandemia y con elecciones que aún no tienen un resultado definitivo?

La economía a pesar del golpe durísimo del 2020 había tenido un proceso de recuperación el año pasado y un primer trimestre del 2021 con varios indicadores que sorprendieron para bien, como generación de energía eléctrica, venta de vehículos menores, despacho de cemento, pagos de IGV, importación de bienes de capital, entre otros. Tenemos varios indicadores que apuntaban a un rebote bastante interesante de la economía este año.

Sin embargo, los dos factores condicionantes más importantes para el rebote en la segunda mitad de este año y consolidar el crecimiento son el manejo de la pandemia y el riesgo político.

El proceso de vacunación viene avanzando más rápido, terminamos mayo con más de 90 mil dosis aplicadas al día y con la perspectiva de superar los 100 mil dosis al día. Pero el otro factor de riesgo es el político y todavía no tenemos un resultado claro de la segudna vuelta de las elecciones, con lo cual debemos esperar un poco.

¿Cuáles considera que son las principales debilidades de Perú?

Lo que se ha demostrado es que tenemos una institucionalidad sumamente débil y parte de sus consecuencias es el riesgo sobre los pilares económicos y estabilidad económica del país que se han logrado mantener en los últimos 25 años.

Lo central que enfrentará la economía peruana es tratar de reconstruir la confianza y que habrá un buen manejo macroeconómico, que seguirá promoviéndose el comercio internacional, que se respetará la propiedad privada y los principios de libre mercado, que son a fin de cuentas, lo que ha permitido superar la pobreza y expandir la clase media en los últimos 25 años.

Si perdemos esta confianza, los motores económicos poco a poco se comienzan a apagar y vamos a tener una situación de maquinaria en mantenimiento, pero difícilmente nueva maquinaria; tendremos inversión en algunos proyectos mineros, pero difícilmente entrarán nuevos. Este ambiente de incertidumbre es el principal riesgo que enfrentamos.

¿Cuales deberían ser las prioridades económicas del próximo Gobierno?

Lo principal es conocer cuáles serán los primeros nombramientos en puestos claves de la administración y cuánto antes mejor. Los mercados necesitan saber cuál es el perfil de las personas que van a ocupar el Banco Central de Reserva (BCR) y el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), lo cual dará señales bastante claras del rumbo anticipado de la economía en los próximos meses.

A partir de allí empieza un proceso, ojalá, de reconstrucción de confianza y estabilidad. Ahora la prioridad debe estar en la reactivación del mercado de trabajo. Si bien se ha expandido, el mercado de trabajo todavía sigue resentido en algunos sectores.

En el caso de Lima Metropolitana hay una contracción de 37% del empleo adecuado comparado con las cifras prepandemia. Si antes teníamos tres personas adecuadamente empleadas ahora son dos. Esto es durísimo y es la prioridad de lo que tenemos que empezar a reconstruir. Hay algunas herramientas de corto plazo para eso.

El Gobierno ha ensayado un tipo de subsidios para el pago de planillas, quizás esto pueda funcionar para el corto plazo, pero lo más importante es la creación de un ambiente institucional adecuado que vuelva a encender los motores de la inversión privada.

¿Cuánto nos tomará reducir los niveles de pobreza?

La pobreza volvió a niveles registrados hace 10 años; sin embargo, Perú tiene las bases para regresar a los niveles de pobreza prepandemia de aquí a unos 3 años, pero una condición es hacer las cosas bien, considerando que de lejos, el principal determinante de la reducción de la pobreza es el mercado de trabajo.

Lo que hace la diferencia es el empleo con mejores ingresos que presumiblemente vienen de la mano de una mayor productividad. Esa ha sido la estrategia exitosa de reducción de la pobreza en el país y a eso se debería apuntar para volver a los niveles del 2019 e incluso mejorarlos.

Probablemente necesitamos una estrategia diferenciada entre pobreza rural, la más difícil de combatir; y la pobreza urbana, incrementada por la pandemia y que tiene un modo de trabajo distinto porque las carencias son diferentes.

¿Que nos permitiría ser un país viable?

Perú todavía mantiene una buena posición macroeconómica sólida, a pesar de la crisis, nuestros ratios de deuda son bastante manejables, tenemos grado de inversión y la política monetaria funciona bien. Al mismo tiempo, muchos sectores han mostrado resiliencia.

¿En qué situación se encuentran las pymes peruanas?, ¿cuánto fueron golpeadas por la pandemia? 

Las empresas peruanas de todo tamaño han sido golpeadas por la pandemia. Las que, al parecer, se han llevado la peor parte son, no tanto las micro ni las grandes empresas, sino las pequeñas y medianas empresas (pymes), por lo menos en términos de empleo.

Se han dado políticas que han podido ayudar a las pymes a nivel de Reactiva y otras medidas de corte tributario, pero probablemente se necesitará mayor apoyo para mantener la continuidad de las operaciones en muchas empresas.

¿Qué medidas podrían darse para impulsar su crecimiento?

Una de las maneras en que el Gobierno debe apoyar a las pymes es en los procesos de reconversión o ampliación del giro de negocios que algunas empresas han tenido que hacer ante la nueva realidad, desde restaurantes que se convierten en almacenes o bodegas, u hoteles que han cambiado de giro de negocio.

En este proceso, el Gobierno debe acompañar y hacer más fácil para las empresas adaptarse y no hacer reglas que les impidan adecuarse, esto pasa por permisos municipales y laborales y otros tipos de restricciones.

Lo que en realidad quieren los empresarios de todo tamaño es que los dejen trabajar y muchos de ellos saben lo que tienen que hacer. El problema está en que no se les deja avanzar a la velocidad que quieren por trabas que pueden resultar burocráticas e innecesarias.

En el corto plazo, además de algunas ayudas que da el Gobierno, lo más importante es entender que estamos en una nueva realidad y que las empresas tienen que adaptarse y que es necesario dejarlas trabajar.

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