El candidato más aburrido

8 de abril del 2021

Columna de Diego Macera, Gerente del IPE, publicada en El Comercio.

El candidato se acomodó la mascarilla sobre la nariz y subió al pequeño estrado improvisado alrededor del cual se congregaban un par de docenas de simpatizantes. “Les prometo que durante mi administración tendremos un crecimiento económico gradual y, al cabo de cinco años, habremos puesto las semillas para que los siguientes cinco sean un poquito mejores”. “No crearemos millones de empleos cada año, como prometen otros”, continuó, intentando mantener el interés de su pequeña audiencia, “pero fomentaremos más productividad para que cada familia vea moderadas mejoras en sus ingresos al cabo de un tiempo”. Un tímido aplauso de dos o tres personas fue el resultado de sus líneas; los demás ya se habían ido.

Después de todo, ¿quién votaría por alguien que propone algo tan soso? ¿No estamos acaso en una crisis que requiere medidas extraordinarias? ¿Un golpe de timón? Las elecciones, es bien sabido, se ganan con promesas de cambio que apelen a las expectativas y emociones de la gente, más aún en momentos como este. Cualquier cosa que suene a continuismo, gradualidad o piloto automático debe evitarse.

Y, sin embargo, la gran lección a lo largo de la historia es que no hay recetas mágicas para multiplicar empleos e ingresos de la noche a la mañana y mantener estos cambios en el tiempo. Quienes prometen hacerlo usualmente logran justo lo opuesto, o beneficiar solo a algunos a costa de todo el resto. Los incrementos en la productividad –que al final del día son lo único que hace la diferencia– toman tiempo, son complicados, y dependen de muchos factores, varios de los cuales el gobierno no controla de forma directa.

Esto sin duda suena, y es, aburrido. Queremos escuchar historias de grandes gestas. De nosotros mismos, que nos cuenten que estamos del lado de la verdad y de la justicia, y de cómo vamos a batirnos en las urnas contra esos otros responsables de la desinformación y la pobreza. Queremos escuchar más de esa bala de plata que los enemigos del desarrollo nos han negado por su mezquindad e intereses ocultos. Si tan solo hiciéramos esto o lo otro, nos decimos, solucionaríamos nuestros problemas. La política –y a fin de cuentas los países– se construye de estas narrativas, pero ni la vida ni la economía vienen en ediciones dicotómicas de blanco y negro. Siempre es más difícil.

Nada de esto quiere decir que no haya cambios profundos por hacer. El vergonzoso sistema de salud peruano tiene que repensarse desde la raíz. Los mecanismos de inversión pública deben ser puestos de cabeza. Un debate honesto sobre la descentralización está pendiente. El fomento de la competencia en mercados concentrados es prioridad. Y no se pueden seguir pateando las reformas respecto a la baja protección social, la informalidad, y la enana base tributaria. Los resultados de todos estos esfuerzos, no obstante, no serán inmediatos, tomarán varios años en madurar, y se traducirán en mejoras graduales aunque sostenidas. Este es el camino lento, pero lamentablemente es también el único que funciona. Lo demás son falsas promesas.

Las demandas de cambio radical inmediato, por supuesto, son perfectamente entendibles entre quienes sienten que el actual sistema los ha excluido. Pero el desarrollo no ofrece muchos atajos. Estos últimos son, en realidad, caminos sin salida. El Perú podrá ser un país con calidad de vida similar a la de algunas naciones del primer mundo para la gran mayoría de sus ciudadanos en tres décadas si hacemos las cosas bien desde hoy. Parafraseando una frase atribuida a Abraham Lincoln, se puede mejorar rápido el ingreso de algunos permanentemente o se puede mejorar rápido el ingreso de todos por un tiempo limitado, pero no se puede mejorar rápido el ingreso de todos permanentemente. Esto toma esfuerzo diligente y sostenido. El candidato aburrido pero responsable lo sabe; el votante aburrido pero responsable también.

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COMENTARIOS

  1. Señor Diego Macera, buenas noches. Tiene razón y la preocupación de lo peruanos de lo que vaya a ocurrir en las elecciones de este domingo. La verdad que escuche los “planes de gobierno” de los candidatos a la presidencia y el congreso para este 11 de abril. La verdad es que hay poco que rescatar. Tuve la oportunidad de escuchar a un candidato que toda la culpa de los que estaba pasando en el Perú, era culpa de Vizcarra, otro candidato que se la mayor parte de su exposición tratando de corruptos a quien mejor le pareciera. Otros que por fragor de su discurso, empezaban dirigiendo frases poco éticas a sus “adversarios”. Y la pregunta salta, estas personas merecen ocupar cargos tan importantes, que van a decidir el futuro de país por cinco años?. Unos groseramente y otros muy diplomáticos, que en el fondo no dejan de ser sosos como lo menciona. Lo mas curiosos es que nadie se ha pronunciado (salvo que no haya escuchado) sobre la reforma del congreso que vaya dese la reducción d sueldos, hasta la contratación de secretarias y asesores. Y aquí mi pregunta, no se supone que una persona que postula y gana una curul, no esta lo suficientemente preparado para ejercer el cargo de congresista?. Las propuesta que he escuchado son para “llorar”. Creo que la Pandemia y el sacrificio de tanto profesional de la salud, no ha dejado nada que haga reflexionar a los millones de peruanos y menos aún a los candidatos. De las propuesta sobre pensiones (tal delicado), educación y salud, no se ve nada concreto que pueda dar esperanza a los peruanos. El agro con sus múltiples problemas no se avizora nada que de solución. A inicio de la pandemia, respondí a un blok de un diario a nivel nacional, época en que se estaba instalando el nuevo congreso. Le adjunto el documento a fin de que pueda dar su opinión. ” ¿Posemos Apagar el mundo en 14 días?
    En esta situación toda opinión es válida. El problema es que la OMS, se demoró un tanto en no decretar el estado de PANDEMIA en el mundo. Sé que es una decisión de mucha responsabilidad.
    Bueno, lo cierto es que las cosas están dadas y hay que optar por el mejor camino. La decisión del Presidente de la República es acertada, aunque hay políticos que siempre tiene que hacer oposición. Estamos a puertas de un escenario incierto con lo que pasará después del aislamiento en el mundo.
    Hagamos de cuenta que en este momento, el mundo es un “gran engranaje” y todos los países con sus políticas propias, son “pequeños engranajes” que le dan dinamismo a este “gran engranaje” (perdón por tanta redundancia). Va allegar el momento es que todos estos “pequeños engranajes” se detengan. Y va haber un momento en que se tenga que hacer un “clik” para poner en marcha nuevamente este “gran engranaje”. La pregunta es; estamos preparados para el momento del “gran clik”?. Las grandes economías probablemente, pero en nuestro caso de Perú.
    El día de ayer hubo el clásico acto de instalación del nuevo congreso y todos los actos protocolares que se viene repitiendo por años, se llevó a cabo el acostumbrado comportamiento de las agrupaciones políticas. Y como se esperaba empiezan las críticas a la declaratoria de emergencia. Una congresista de Fuerza Popular manifestó que el Presidente Vizcarra “…. se demoró mucho en decretar el estado de aislamiento…….”, otro congresista de la misma agrupación política manifestó “…….que se tiene que evaluar la distribución del bono de compensación…..”
    Mi percepción, es que hemos caído en el “mismo trompo”. Críticas vienen y van. Con un congreso obsoleto que no se ponen a la altura de otros países. Y, mi percepción también es, que los atare el jugoso sueldo, los aguinaldos, los bonos por comisiones, etc, etc. Hacer oposición por oposición. Pero el espíritu de servir a la población es un “saludos a la bandera”.
    Creo que a nadie se le ha cruzado por la cabeza que tenemos la oportunidad de hacer una “reingeniería” en el país. En los últimos 20, 30 años se ha perdido la credibilidad a la clase política, y por ende al congreso, las altas esferas del poder judicial corrompidas, gobiernos regionales y locales encarcelados por actos de ilícitos. Y otras áreas de la sociedad, educación, familia acceso a la salud, a una pensión digna, madres solteras y como consecuencia niños abandonados expuestos a ser captados por la delincuencia, narcotráfico. informalidad, pandillaje, robos asesinatos. Explotación por esos famosos sistemas de trabajo que al trabajador no le quede opción a elegir, sin acceso a la salud, a vacaciones, jubilación, etc. Es decir; no sé qué decir y como catalogar a lo que ha llegado nuestra sociedad .Y como si fuera poco CINCO PRESIDENTES CONSTITUCIONALES, en vergonzosos actos de corrupción.
    Como podemos salir de esta situación. Hay en estos momentos excelentes ministros de estado. Por ejemplo la Ministra de Economía que la paro el “macho” al presidente de PETROPERU, buenos funcionarios públicos. Y muchos profesionales de justicia.
    Disculpe la impertinencia de dirigirme a usted, con mi preocupación por lo que está pasando en el Perú.
    Le escribo desde Puno

    Atentamente

    Francisco Torres

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