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El Perú en los hombros de gigantes

27 de febrero del 2017
Instituto Peruano de Economía(IPE)
El Comercio

Las teorías de laureados economistas contribuyeron al modelo económico actual del Perú y dan pistas de lo que está pendiente.

Kenneth Arrow, quien fuera la persona más joven galardonada con el Premio en Memoria de Alfred Nobel en Economía, falleció la semana pasada a los 95 años. Arrow fue un economista especialmente prolífico. Sus contribuciones incluyen la teoría de elección pública, la naturaleza de las decisiones democráticas, el equilibrio general (de todos los mercados de la economía), contratos financieros contingentes, innovación productiva, etc.

Conocer un poco más de Arrow ayuda a entender, por ejemplo, las dinámicas y las estrategias electorales que se viven cada cuatro y cinco años en el Perú, pero el mismo modo se pueden destacar los aportes de otros laureados a las reformas que se impulsaron durante los años noventa y también las que deberían guiar la agenda pendiente del Perú durante los siguientes años.

—Los nobeles—

Las ideas de Friedrich Hayek y Milton Friedman –que obtuvieron el Premio Nobel de Economía en 1974 y 1976, respectivamente– fueron claves en las reformas de liberalización de la economía en los noventa en el Perú. Para Friedman, la defensa del libre mercado –ausencia de control de precios, libre iniciativa privada y fomento de la competencia– era condición necesaria para asegurar la libertad individual. Ello permitía separar el poder económico y el poder político, generando así menos espacios para la concentración del poder.

Hayek, por su parte, defendió los principios de la libertad individual identificando las principales dificultades que presenta el control central –desde grandes empresas públicas como Pesca Perú o la Compañía Peruana de Teléfonos (CPT) hasta los planes integrales de sustitución de importaciones–. El rol subsidiario del Estado en la economía –artículo 60 de la Constitución del Perú– es consecuencia de sus ideas.

Otros economistas que fueron distinguidos con el galardón y cuyas contribuciones han sido relevantes para entender algunas de las reformas económicas en el país son Paul Krugman y Bertil Ohlin. Ambos destacan por sus aportes a la teoría del comercio internacional y las ventajas que los países obtienen de este –con cierta independencia del tipo de bienes que exporten o importen–. Hoy, el Perú es una economía abierta con tratados de libre comercio con todos sus principales socios comerciales y una tasa arancelaria efectiva que pasó de 12% en 1993 a 1,1% en el 2016.

Finalmente, al entendimiento sólido sobre los determinantes de la hiperinflación que azotó al país décadas pasadas aportó mucho Robert Lucas, premio Nobel de 1995. La preocupación del BCR por mantener expectativas de inflación dentro del rango meta tiene raíz en sus escritos.

—En el horizonte—

Si bien ha habido importantes avances en la liberalización de la economía, para sostener el crecimiento económico en el largo plazo es necesario prestar atención a las instituciones políticas y económicas que estructuran una sociedad. Ese sería el consejo del Nobel de 1993, Douglass North, quien definió a las instituciones como aquellas reglas de juego, formales o informales, que dan la estructura de incentivos entre los individuos de una economía. Estas reglas de juego guían tanto las decisiones de los individuos en los mercados como el funcionamiento del Estado y son, quizá, el factor más importante sobre el desempeño económico y el bienestar de largo plazo. La corrupción –grande y chica–, el mercantilismo, el abuso de poder y las limitaciones del sistema político son todos síntomas en el Perú de la debilidad institucional sobre la que advierte North.

Por su parte, Amartya Sen y Angus Deaton –galardonados en 1998 y 2015, respectivamente– exploran caminos para la reducción de la pobreza y desigualdad. Sen argumenta que una sociedad debe aspirar a la equidad en lo que denomina las “capacidades” de los individuos. Las capacidades, en esta perspectiva, no son otra cosa que las oportunidades y habilidades que tiene una persona para lograr su propio bienestar.

Deaton, por su parte, ha realizado grandes avances en el estudio microeconómico de la demanda y consumo. Sus estudios han influenciado
la implementación de encuestas de hogares, como la Enaho en el Perú, que permite estudiar de manera más detallada las condiciones de vida de la población y así implementar políticas públicas más apropiadas para reducir la pobreza.

La lista de reformas pendientes a partir de los trabajos de los laureados, por supuesto, no se agota ahí. Otros incluyen a Robert Solow, por poner a la productividad como principal motor del crecimiento; James Buchanan, quien desarrolla una explicación de cómo las decisiones de los políticos responden en cierta medida a intereses propios; Gary Becker, quien explicó la importancia de la educación para determinar los salarios en su teoría del capital humano; y Elinor Ostrom, quien explica que las reglas establecidas por un grupo de personas para el uso de bien comunes, en algunos casos, preferible a la privatización o la regulación pública.

Las contribuciones de estos reconocidos economistas han sido una guía importante para la implementación de políticas económicas en todo el mundo. En particular, en el Perú, varias de sus ideas fueron determinantes en las reformas de finales del siglo pasado y seguirán siendo referentes inevitables en la agenda pendiente de las próximas décadas.

 

2017-02-27 – EL Perú en los hombros de gigantes – Informe IPE – El Comercio

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