Plan de reactivación Luis Alberto Arias

El plan (fiscal) de reactivación económica

19 de setiembre de 2022
Luis Alberto Arias

El ministro Burneo anunció, la semana pasada, el lanzamiento de un Plan de Reactivación que tiene por objetivo darle soporte a la actividad económica en los próximos años.

Todo plan requiere de un diagnóstico acertado para que sus medidas contribuyan a superar o corregir los factores que están causando el bajo crecimiento de nuestra economía. Si bien el ministro acierta en identificar las perspectivas de crecimiento a nivel global menos favorables y la ralentización de los precios de las materias primas como factores adversos, se equivoca, desde mi punto de vista, en señalar a las políticas macroeconómicas, fiscal y monetaria, como causantes del bajo crecimiento del PBI. Ciertamente no podemos influir en estas variables.

En lo fiscal, es cierto que el gasto no financiero viene cayendo en los últimos meses, pero también es cierto que esta reducción se produce como consecuencia del retiro gradual del impulso fiscal mediante el gasto que se dio durante la pandemia. No podemos pretender que se siga gastando en transferencias monetarias (bonos) lo mismo que se gastó en el año 2020 y 2021 en pleno brote del COVID-19. Tampoco estamos gastando lo mismo en vacunación y otros gastos en salud.

En lo monetario, el ministro señala como una de las causas del bajo crecimiento a la política monetaria restrictiva del Banco Central de Reserva (BCR) que tiene como consecuencia el alza de las tasas de interés y la contracción del crédito. Al afirmar esto, el ministro obvia la diferencia entre tasa interés de referencia nominal y real. Si bien, la tasa de referencia nominal ha aumentado a 6.75%, la tasa de interés real, descontando las expectativas de inflación, se sitúa en 1.65%, es decir, alrededor de lo que el BCR considera como tasa neutral. Tampoco señala el ministro que tanto la tasa nominal como la real son las más bajas de la región. Asimismo, con datos a julio, el crédito viene creciendo, y particularmente el crédito de consumo, a tasas anuales de 6.7% y 22.7%, respectivamente.

Si uno analiza con detalle el crecimiento del PBI y su composición, observa dos aspectos importantes. El primero es que en el periodo 2014-2019, después del boom de materias primas, el PBI creció 3.1%, y en el periodo enero-julio del 2022, el PBI ha crecido 3.2%. Así, el bajo crecimiento no es un problema actual, sino uno que ya se arrastraba por varios años antes de la pandemia. El segundo es que, en el primer semestre del 2022, el PBI primario cayó 0.5% (de los cuales minería cayó 2.6%) mientras que el PBI no primario creció 4.7%. Las causas de la caída de la producción minera, que se agudiza en julio (-6.2%), no son precisamente las políticas macroeconómicas.

Frente a este diagnóstico, el Plan de Reactivación Económica propone una política fiscal expansiva que tiene la intención de amortiguar o retrasar el retiro del impulso fiscal prepandemia. Para ello, de un lado propone extender subsidios u otorgar nuevos, pagar bonos y apuntalar el gasto en inversión pública y, de otro lado, propone extender la vigencia de exoneraciones o beneficios tributarios, algunas que, en cualquier caso, ya son exoneraciones permanentes.

  1. Extensión de subsidios: al GLP para uso doméstico y a la tarifa eléctrica para hogares vulnerables.
  2. Nuevos subsidios: que incluye el subsidio al transporte urbano para rutas concesionadas y un programa de empleo temporal para jóvenes. Ambas tienen un costo de S/ 460 millones.
  3. Pago de bonos: conformado por el pago del bono alimentario, que lleva un retraso de más de dos meses desde su anuncio, y el nuevo bono habitacional familiar que tiene un costo de S/ 985 millones.
  4. Impulsar la inversión pública: en el que se incluyen ocho medidas de gestión, en las que el MEF ya trabaja hace algunos años. Además, se plantea la actualización de seis planes y reglamentos, entre los que se encuentra el mecanismo de obras por impuestos. Además, dos propuestas legislativas, uno para agilizar la liberación de predios e interferencias, del cual se habla hace años, y otro para promover la ejecución de Chavimochic.
  5. Extensión de exoneraciones tributarias: donde se plantea la prórroga de exoneraciones a alimentos, incluyendo frutas, e insumos que se renueva cada año desde más de tres décadas; la devolución del IGV a la exploración en minería e hidrocarburos; incentivos a investigación y desarrollo; y la extensión por dos años, 2023 y 2024 a la depreciación acelerada para nuevas construcciones.
  6. Nuevas exoneraciones: que comprende la depreciación acelerada de vehículos eléctricos, con un costo de S/ 15 millones.

El programa se completa con programas de crédito para las MYPES, en el que la novedad es la implementación del bono del buen pagador. Estas medidas no tienen impacto directo en el presupuesto.

El llamado programa de reactivación tiene un costo fiscal identificado de S/ 1,460 millones, que corresponden a medidas nuevas. Esto equivale a apenas 0.2% del PBI. Este monto no tendrá un impacto significativo en el crecimiento del PBI.

Respecto a las medidas para impulsar la inversión pública, esperemos que haya mejores resultados que en los últimos años.

El Plan no propone reformas concretas para incrementar el crecimiento potencial de la economía y para recuperar la confianza, sino que constituye una suma de medidas, antiguas y nuevas, para fortalecer la demanda en el corto plazo.

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