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¿En qué página de la agenda del gobierno está la Cobertura Universal de Salud (CUS)?

20 de enero del 2022
Dra. Flor de María Philipps

Una de las más importantes políticas en salud de nuestro país es el aseguramiento universal, aprobada en 2009 con la Ley N° 29344 Ley Marco de Aseguramiento Universal en Salud (AUS)1. Esta fue fortalecida posteriormente por otras normas como el Decreto de Urgencia N° 017-2019-SA2 que permite al Seguro Integral de Salud (SIS) la afiliación de toda persona residente en el territorio nacional independientemente de su clasificación socio económica3.

La Ley Marco del AUS definió, entre otros aspectos: (i) los planes de beneficios, el Plan Esencial de Aseguramiento en Salud (PEAS) de carácter obligatorio y recientemente actualizado mediante el DS N°023-2021-SA, el Plan Complementario y el Plan Específico, (ii) las modalidades de financiamiento subsidiado, semi contributivo y contributivo, (iii) los agentes y sus roles, las IAFAS – aseguramiento, las IPRESS – prestación, la Superintendencia Nacional de Aseguramiento en Salud – fiscalización, sustituida por la Superintendencia Nacional de Salud – SUSALUD con funciones ampliadas y (iv) el fortalecimiento del MINSA como Autoridad Nacional de Salud y rector del sistema.

En efecto, a enero de 2022, SUSALUD reporta4 que el 98.5% de los ciudadanos tiene alguna forma de aseguramiento en salud, ya sea público o privado. Esta estimación se basa en el Registro Único de Identificación de las Personas Naturales (RUIPN) de RENIEC, un “registro vivo” actualizado al ritmo del crecimiento poblacional generado por los recién nacidos, migrantes no documentados u otros, quienes serán adscritos a una IAFAS. No obstante, aproximarnos a la universalidad de la protección frente al riesgo económico de enfermar, sufrir un accidente y otras contingencias vinculadas a la salud, ha tomado poco más de una década.

Aunque este resultado es loable, el aseguramiento en salud es una condición necesaria pero no suficiente. En razón a ello, y según los lineamientos de la OMS, a mediados de la década pasada el concepto se amplió a Cobertura Universal en Salud (CUS), que alcanza a tres componentes: la cobertura poblacional – aseguramiento, la cobertura prestacional y la cobertura financiera. El entendimiento de esta mirada más amplia se expresa en el artículo 3 del TUO de la Ley Marco AUS, el cual señala que los seguros de salud deben permitir el acceso a una serie de prestaciones de carácter preventivo, promocional, recuperativo y de rehabilitación en condiciones adecuadas.

El modelo de la CUS está en proceso de maduración y su desafío es lograr una prestación efectiva de servicios. Según el MINSA5 (2021) el 97% de establecimientos de salud del Primer Nivel de Atención (PNA) presenta una capacidad instalada inadecuada debido a la precaria infraestructura, y a un equipamiento obsoleto, inoperativo o insuficiente. La mayoría de los usuarios de estos servicios están asegurados en el SIS, que es responsable del 69% de población con seguro. Estas limitaciones equivalen en la práctica a “cero acceso” al servicio, por lo que estos asegurados no tendrían más alternativa que el gasto de bolsillo, la movilización al Segundo o Tercer Nivel de Atención, la postergación o la no atención. Como dato de alarma, el gasto de bolsillo en salud en el Perú está en 28.3% de acuerdo a las Cuentas de Salud Perú 2002-2019 del MINSA6, muy superior al 20% recomendado como límite por la Organización Mundial de la Salud.

De este modo, el aseguramiento sin acceso a una efectiva prestación de servicios se convierte en una “promesa de papel” que genera desprotección y vulneración de derechos de familias de escasos recursos, saturación de IPRESS de mayor complejidad, incremento de costos, desmotivación del personal de salud y una mayor desconfianza en el sistema.

La Ley General de Salud dispone como responsabilidades del Estado regular, vigilar y promover la protección de la salud. No obstante, una constante en diferentes gobiernos ha sido la persistencia de retos vinculados al logro de consensos políticos, una asignación presupuestal insuficiente, la capacidad de gestión de recursos, la regulación del modelo, la administración de las brechas, una mayor coordinación y articulación público- privada, así como la gestión de sistemas de información.

Al tercer año de pandemia, el reto del MINSA es la gestión de la respuesta a la tercera ola7, cuyo plan fue presentado ante el Consejo Nacional de Salud y propone la prevención y control de la transmisión por COVID-19, el fortalecimiento del PNA y de la capacidad resolutiva de los servicios de salud para continuar atendiendo a pacientes COVID-19 y no COVID-19.

Sin embargo, el desafío subyacente es la construcción de un sistema de salud capaz de responder a futuras pandemias y proteger efectivamente al 98.5% de población asegurada. Por ello, resulta razonable que el MINSA comunique la visión del actual gobierno sobre el sistema de salud post pandemia y su posición frente a la CUS, en el marco de su función rectora8.

Bibliografía:
1 Ley N° 29344 Ley Marco de Aseguramiento Universal en Salud AUS.
2 Decreto de Urgencia N° 017-2019-SA, establece medidas para la Cobertura Universal de Salud.
3 Otras normas incluyen el Decreto Supremo N° 020-2014-SA, TUO de la Ley Marco; el Decreto de Urgencia N° 046-2021-SA, que dicta medidas extraordinarias y urgentes en materia económica y financiera para fortalecer el aseguramiento universal en salud en el marco de la emergencia nacional por la COVID-19; y el Decreto de Urgencia N°078-2021-SA, que modifica el DS N°046-2021-SA.
4 SUSALUD. REGINA Registro Nominal de Afiliados, Boletín informativo. Enero 2022.
5 MINSA. Diagnóstico de brechas de infraestructura y equipamiento del Sector Salud (2021).
6 MINSA. Cuentas de Salud Perú 2002 – 2019
7 Plan de Respuesta Frente a la Tercera Ola por COVID. Hernando Cevallos Flores. Presidente del Consejo Nacional de Salud. Sesión Extraordinaria 11 de Enero 2022. Ppt.
8 Decreto Legislativo N° 1161 Decreto Legislativo que aprueba la Ley de Organización y Funciones del Ministerio de Salud y modificatorias, el literal j) del artículo 5 señala que una de las funciones rectoras del Ministerio de Salud es establecer las normas y políticas para fortalecer y garantizar el acceso al aseguramiento universal en salud en el país.

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COMENTARIOS

  1. LA PANDEMIA DE LA COVID 19. NOS DEMOSTRO, QUE EL SISTEMA DE SALUD PERUANO ES PRECARIO E INEFICIENTE. FALTA DE INFRAESTRUCTURA Y UN RECURSO HUMANO MUY LIMITADO Y POCO ESPECIALIZADO, NOS LO DEMUESTRAN.
    SOY UN CONVENCIDO, DE QUE EL SISTEMA DE SALUD PERUANO DEBE SER UNICO, ES DECIR. QUE SOLO EXISTA EL MINISTERIO DE SALUD (MINSA). YA NO MAS HOSPITALES DEL SEGURO (ESSALUD) Y HOSPITALES MILITARES. SOLO HOSPITALES DEL MINSA. DE ESTA MANERA SERIA MAS FACIL Y ECONOMICO PARA EL ESTADO, REFORMAR Y MODERNIZAR ESTE SECTOR. QUE ES VITAL PARA EL BIENESTAR DE LA SOCIEDAD. EL SISTEMA INTEGRADO DE SALUD (SIS), DEBE DE COBERTURAR AL 100% DE LA POBLACION, YA QUE LA SALUD ES UN DERECHO. SOY CONTRARIO A LA TERCERIZACION DE LOS SERVICIOS EN EL SECTOR SALUD. PORQUE ELLO FOMENTA LA CORRUPOCION Y ESTO SE DEMUESTRA, CON LA INFINIDAD DE DENUNCIAS DE LA POBLACION, POR LOS SERVICIOS DE ESTA TERCERIZACION. DESPILFARRANDO Y ROBANDO DE ESTA MANERA LOS RECURSOS DEL SECTOR SALUD. EL ESTADO PERUANO, TIENE LOS RECURSOS PARA REFORMAR Y MODERNIZAR ESTE SECTOR. DESCENTRALIZAMOS LA SALUD EN EL PERÚ. PRIORIZEMOS EL NIVEL 1 DE ATENCION (LA POSTAS), CON RECURSOS ECONOMICOS, HUMANOS Y LOGISTICOS. PERO TAMBIEN, CONSTRUYAMOS HOSPITALES DE NIVEL 4. EN TODAS LAS PROVINCIAS DEL PERÚ.

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