Guerra comercial

22 de mayo del 2019
El Peruano

 
El ascenso del comercio internacional de China, por un lado, y las acusaciones de subsidios y apropiación de tecnologías avanzadas según Washington, ocasionaron que las dos potencias comerciales choquen en los grandes mercados.
 
Esta suerte de guerra comercial estalló en el 2018. El gobierno estadounidense decidió imponer una serie de aranceles a diversos productos chinos importados por un total de 250,000 millones de dólares.

El gobierno chino, como era de esperarse, respondió con aranceles por 110,000 millones de dólares a productos norteamericanos.

Para este año, Estados Unidos había previsto elevar de 10% al 25% los aranceles aplicados a productos de origen chino por un monto total de 200,000 millones de dólares, lo cual hasta el momento no se ha dado.

Se acordaron negociaciones y suspender nuevos aranceles; pero siempre en un contexto de nuevas amenazas y acusaciones.

Las medidas arancelarias son de corte proteccionista. Por tal motivo, provocaron incertidumbre financiera con bolsas de valores inestables. Los precios de las materias primas, especialmente los metales como el cobre, en el caso peruano, se ven negativamente influenciados por el conflicto comercial.

Si a este panorama se suma el magro crecimiento de Estados Unidos y su déficit, e igualmente un desarrollo del producto bruto interno (PBI) chino, que no es lo deseable; la situación se torna delicada. El Gobierno de Estados Unidos, además de precios subsidiados, acusó a China prácticamente de piratería de alta tecnología.

En el caso del gigante asiático, el enfrentamiento afecta su expansión en los mercados internacionales y especialmente en la posibilidad de incrementar las inversiones en el exterior.

En China hay un tinte particular que escapa a lo político, pues el gobierno de ese país tomó el conflicto comercial como una consecuencia de la “avaricia” y la “arrogancia” de Estados Unidos y, más aún, se llegó a decir que toda China y su pueblo están siendo amenazados.

“Para nosotros, esto es una verdadera guerra del pueblo”, según el Diario del Pueblo, portavoz del Partido Comunista.

Tales expresiones fueron consideradas como un drástico cambio de cómo China ha enfrentado la guerra comercial.

Efectos en el Perú
Los efectos de la guerra comercial en países como el Perú, productor de materias primas, se visualizan en la variación del precio de la moneda extranjera y en las cifras de exportación.

Uno de los temas más preocupantes es la suerte de nuestro metal de bandera: el cobre.

Para los analistas, de extenderse las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y China, se generaría una presión a la baja en el movimiento económico mundial, reflejado en menores envíos, tal como lo precisó el gerente general del Instituto Peruano de Economía (IPE), Diego Macera.

Pero no solamente el cobre se vería afectado por esta situación.

“De prolongarse el conflicto, se afectarán otros productos importantes de la canasta exportadora peruana, como es el caso del zinc, por un descenso en las importaciones chinas, pues la economía del gigante asiático se vería resentida como consecuencia de las barreras comerciales impuestas por Estados Unidos”, manifestó el vicepresidente del banco de inversiones Latin Pacific Capital, Emilio Zúñiga.

Actualmente, la guerra comercial está en stand by, se busca un entendimiento, pero no hay plazos establecidos.

Aunque los gestos se han vuelto más cordiales, lo que es alentador inclusive, se habla que el acuerdo se dará en el “momento apropiado”, según el presidente estadounidense, Donald Trump.

Para el director ejecutivo del Instituto de Investigación y Desarrollo de Comercio Exterior de la Cámara de Comercio de Lima (Idexcam), Carlos Posada, la incertidumbre es una interesante oportunidad para que el Perú diversifique sus exportaciones no tradicionales.

Desde su punto de vista, esta guerra comercial no afecta el desarrollo de nuestro comercio internacional, ya que principalmente no competimos con los gigantes que se encuentran inmersos en este conflicto.

“Nuestro país, en el mercado estadounidense, no tiene ese perfil exportador; por lo tanto, no nos vemos afectados. En ese escenario, lo que podríamos hacer es entrar en la cadena de producción de estos productos finales”, comentó el ejecutivo.
 
2019-05-22 - Guerra Comercial - Ekonómica - El Peruano

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