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Informe IPE VIII: Impacto del COVID-19 en la economía peruana

9 de mayo del 2020
Instituto Peruano de Economía (IPE)

 
En la octava semana de Estado de Emergencia, el número de casos confirmados y de fallecidos por el COVID-19 sigue incrementando a tasas más altas de las esperadas. Ante esta situación, el Gobierno anunció la extensión de las medidas de aislamiento social obligatorio, restricciones de movilidad y toque de queda por dos semanas más, hasta el 24 de mayo inclusive. De esta manera, continuará la paralización de la mayoría de sectores económicos.

A la rápida propagación del virus se ha sumado el fuerte impacto económico de la cuarentena, la cual ha generado pérdidas de empleo e ingresos. Según el MTPE, diversas empresas han solicitado suspensión perfecta de labores en este periodo para más de 200 mil trabajadores. Ante la necesidad de reactivar la actividad productiva y mitigar el impacto de la pandemia, esta semana el Gobierno aprobó el Decreto Supremo N° 080-2020 que autoriza la reanudación de actividades económicas en forma gradual y progresiva en cuatro fases, que serán evaluadas permanentemente por la Autoridad Nacional de Salud.

Sobre la base de criterios de salud pública, movilidad interna, dimensión social y actividad económica, el Gobierno determinó que 27 actividades -incluidas en los rubros minería e industria, construcción, comercio y servicios y turismo- están autorizadas a retomar sus actividades en la Fase 1 que inicia este mes. Asimismo, dicha norma precisó que cada Ministerio debería elaborar previamente un Protocolo Sanitario Sectorial -hasta el viernes 8 de mayo como plazo máximo-, el cual serviría de base a las empresas de su sector para que estas elaboren su “Plan para la vigilancia, prevención y control de COVID-19 en el trabajo”, necesario para la reanudación de las actividades.

Las actividades incluidas en la Fase 1 coinciden con el análisis que el IPE presentó en su séptimo informe, el cual identificaba a la pesca, minería e hidrocarburos y electricidad, gas y agua como sectores con un bajo nivel de vulnerabilidad ante el COVID-19, debido a que la naturaleza de sus actividades permitía un mayor distanciamiento social y a la capacidad de las empresas de implementar medidas para prevenir y controlar posibles contagios.

Como ha venido realizando regularmente durante la cuarentena, el IPE presenta una actualización del impacto que vienen experimentando los principales sectores y los avances en las estrategias de reactivación según la distribución económica del INEI : (i) Agropecuario (ii) Pesca; (iii) Minería e hidrocarburos; (iv) Manufactura; (v) Electricidad, agua y distribución de gas; (vi) Construcción; (vii) Comercio; (viii) Transporte y almacenamiento; y (ix) Servicios. Este análisis incluye también información de empresas representativas y gremios, así como otras fuentes de información secundarias.

En este sentido, urge que las medidas necesarias para la reactivación económica de los sectores incluidos en la Fase 1, como son la aprobación de los protocolos sanitarios sectoriales, se den con celeridad. Al cierre de este informe aún no se habían aprobado protocolos importantes para la reactivación de los sectores como por ejemplo, aquellos para las industrias metalmecánicas y las empresas productoras de cemento.
 
INFORME IPE – 8

COMENTARIOS

  1. […] fue entre 60% y 70%. A medida que esto se vaya regularizando en la segunda mitad del año, debería ser el driver más importante de la recuperación de las exportaciones”, señaló Diego Macera, gerente general del Instituto Peruano de […]

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