La agenda del tercer ministro de Salud

18 de abril del 2022
Dra. Flor de María Philipps

Como todos los años, el 7 de abril de celebró el Día Mundial de la Salud conmemorando la fundación de la Organización Mundial de la Salud en 1948. Con el lema elegido para el año 2022 “Nuestro planeta, nuestra salud”, la OMS espera seguir generando conciencia en las personas, las comunidades, las organizaciones y los Estados sobre las enfermedades, los buenos hábitos de vida y la urgente necesidad de continuar promoviendo y protegiendo la salud y reafirmándola como un derecho humano básico y universal. Estos nobles propósitos nos comprometen a todos, en particular a los que tienen responsabilidades de gobierno. Ese día especial, y después de un periodo acéfalo, juramentó el tercer ministro de Salud en los nueve meses de este gobierno. Ciertamente todos esperamos que, por el bien del país y de los ciudadanos, esta sea una promisoria coincidencia.

Más allá de las consideraciones políticas que ampararon la designación, algunas obvias y otras que quizá nunca se conozcan con certeza, el tercer Ministro asume la cartera de Salud en un momento difícil para el país, de un lado con una profunda inestabilidad social, polarización, protestas y descontento a todo nivel y del otro, una larga lista de desaciertos del Ejecutivo acompañados de una secuencia de medidas reactivas de dudoso impacto pero claramente populistas, las que comprometerán de diversas formas a todas las gestiones ministeriales.

En el sector salud todos esperamos en breve la presentación de los lineamientos, objetivos estratégicos y acciones propuestas para su gestión que guiarán las decisiones con impacto en el corto y mediano plazo. La credibilidad y confiabilidad del MINSA ante la ciudadanía está en juego.

Haría bien el ministro en empezar compartiendo su visión sobre nuestro alicaído Sistema Nacional de Salud y abrir una discusión seria, alturada, plural y participativa que conduzca al diseño de un nuevo modelo incluyendo la recuperación de la rectoría del MINSA y, por ende, la separación de la operación. Esta es una tarea de largo aliento que exige un pronto inicio de la reflexión y análisis que favorezcan el consenso. Sin duda, una actitud convocante y conciliadora serán requisitos fundamentales para ello.

Por su parte, el haber conducido recientemente el Despacho Vice Ministerial de Salud Pública debería facilitarle la labor de explicar a los ciudadanos las causas de la notable caída del promedio diario de dosis aplicadas y de la tercera dosis de la vacuna para la COVID-19, así como el plan para reimpulsar la vacunación recordando que la pandemia no ha terminado y que, de acuerdo al Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades (CDC), nos ronda la amenaza de la cuarta ola.

Otros aspectos de vital importancia que se deberían plantear claramente son las estrategias para implementar a nivel nacional la política de Atención Primaria de Salud, el fortalecimiento del Primer Nivel de Atención y Redes Integradas, las estrategias sanitarias y la vacunación regular (No Covid), la atención de Salud Mental, la consolidación del CENARES, el fortalecimiento la política de AUS, del Seguro Integral de Salud SIS, SUSALUD y el rol cooperante del sector privado en el sistema.

Sería muy prudente que dedique un espacio especial en la agenda a las estrategias orientadas a recuperar la relación con la profesión médica y otros gremios no médicos con grandes expectativas y otros pasivos vinculados a la gestión anterior.

En los aspectos de gestión, debería privilegiar la evaluación, el nivel de ejecución e incremento presupuestal, habida cuenta de las restricciones con las que se aprobó el presupuesto del MINSA para el año 2022, agravado por la actual inflación. Además, frente a la escasez de recursos humanos en salud, resultaría sensato que se incluya una posición sobre las recientes desvinculaciones de personal médico y otros profesionales de la salud que, en su momento, fueron contratados como personal COVID

La salud está en la base del desarrollo humano y, por ello, todos necesitamos de un MINSA técnico, confiable, equilibrado y exitoso. Ahora que empieza una nueva gestión, resulta prioritario asegurar la orientación estratégica coordinada de las medidas y acciones que se propongan para garantizar la generación de valor en la vida de los ciudadanos.

Te puede interesar:

Alo ¿MINSA? … sí. por favor, espere…
Ciudadanos que esperan por sus derechos en salud en realidad no tienen derechos

Volver a Desafío Perú

COMENTARIOS

  1. Eduardo Vásquez Contreras
    Abril 18, 2022 Responder

    Fortalecimiento del primer nivel de atención y de las RIS, asi nomas, como cualquier otea cosa. Cuando esta estrategia debería ser la columna vertebral y no como la han convertido en compra de equipos y mejoramiento de infraestructura. No hay voluntad de cambio las RISS tienen que ser la integración de los diferentes niveles de la atención de salud o no es nada y eso para por la modifocación de la curricula de los profesionales de la salud, empezando por los médicos, la población se ha concentrafo en ciudades, la conectividad se ha disparado es urgente la modificación de la curricula de estdios de los profesionales y técnicos de salud.

Deja una respuesta

Su dirección de correo no se hará público.