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La marcha del motor externo

18 de mayo del 2020
El Comercio

Informe IPE – El Comercio

En marzo, las exportaciones tuvieron su peor resultado en 30 años. La Pandemia del COVID-19, problemas logísticos y barreras tecnológicas golpearon los envíos.
 
El 2020 será uno de los años más duros de la historia reciente para la economía mundial. Para enfrentar la pandemia del COVID-19, los países han tomado –en mayor o menor medida–, decisiones de aislamiento social obligatorio que han paralizado gran parte de la demanda y oferta global.

El efecto de esta coyuntura sobre la economía peruana se hace evidente en las últimas cifras disponibles de exportaciones. De acuerdo con el Banco Central de Reserva, los envíos peruanos al exterior retrocedieron un 37,6% durante marzo, lo que implica el peor resultado mensual registrado desde mayo de 1990 (-46,1%), es decir, casi 30 años.

—Impacto sobre el volumen—
El desplome fue especialmente evidente en las exportaciones tradicionales: las ramas de minería e hidrocarburos, pesca y el agro tradicional. Las ventas al exterior de este tipo de productos cayeron 41,6%, su mayor contracción desde 1998. Por su parte, los envíos no tradicionales se redujeron en 27,7%.

Los datos también revelan que esta contracción no se explica por la caída en los precios, sino por un menor volumen exportado. Los precios de los envíos peruanos disminuyeron 7,36% en marzo. En tanto, el volumen se contrajo 32,7%, la peor caída desde que se tiene registro de la serie.

Entre los productos tradicionales, la mayor reducción se dio en el volumen de exportación de oro (-72,4%), debido a que no se registraron envíos de empresas como Yanacocha. En el caso de los no tradicionales, la contracción se explica principalmente por los menores volúmenes de productos pesqueros (-60,7%), como pota congelada y en conserva. Esto se debió a las restricciones operativas en plantas de procesamiento, y también a una menor biomasa del recurso.

Adicionalmente, la pandemia generó dificultades logísticas en las rutas comerciales globales durante marzo, las cuales impactaron en las exportaciones, sobre todo las no tradicionales. Representantes de empresas exportadoras mencionan, en particular, la escasez temporal de contenedores refrigerados (o reefer), debido a las demoras en la descarga de mercancía en los principales puertos de Asia. Estas demoras, las cuales se explican por menor personal o por menor capacidad de abastecimiento en puertos, ralentizaron el flujo mundial de contenedores. Más aún, ante el retraso en estas descargas, la mercancía perecible corría el riesgo de descomponerse.

Pero hay un segmento que ha logrado crecer en medio de la pandemia: las exportaciones agroindustriales, que sumaron US$420 millones y crecieron 9,3% respecto a marzo del año pasado. Resalta, por ejemplo, el dinamismo de los envíos de paltas frescas (232%), uvas (31%) y mango congelado (30%). El alza de las exportaciones agropecuarias se mantendría en abril, dado que en dicho mes se concentran las campañas de cítricos y paltas.

—Cambios hacia adelante—
La semana pasada, el Gobierno promulgó el Decreto Legislativo 1492, que aprueba disposiciones vinculadas a la cadena logística de comercio exterior. Entre las medidas, destaca la obligación de consignar todos los servicios logísticos en el contrato de transporte internacional. Así, por ejemplo, la entrega de mercancía no estará condicionada a pagos previos que el exportador o importador no haya pactado en el contrato.

Al respecto, un estudio del Banco Mundial y del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo determinó que los exportadores pagan un sobrecosto de, por lo menos, US$300 por contenedor, y eliminarlos les permitiría ahorrar cerca de US$250 millones al año. El estudio aclara que exportadores de otros países de la región no incurren en estos costos, los cuales comprenden servicios no prestados, cobrados doblemente o que no deberían existir en la cadena logística. En este sentido, la Sociedad Nacional de Industrias (SNI) indicó que el DL 1492 permitirá disminuir y transparentar los costos logísticos.

Con la publicación del decreto, resulta fundamental complementar la obligatoriedad de sistemas digitales con un plan de implementación eficiente.

Al respecto, en un informe previo del IPE que analiza el impacto del estado de emergencia sobre el sector agropecuario, Gabriel Amaro, director ejecutivo de la Asociación de Gremios Productores Agrarios, consideró necesaria una mayor inversión en plataformas digitales y tecnologías de la información para asegurar que la digitalización cumpla con protocolos internacionales. Agregó que ello permitirá explotar las tecnologías modernas con trámites en línea, firma digital y trazabilidad en tiempo real.
 
2020-05-18 – La marcha del motor externo – Informe IPE – El Comercio

COMENTARIOS

  1. EMERSON ISAI FALCON/OSORIO
    Mayo 22, 2020 Responder

    El 71.1% de los trabajadores en el Perú son informales las cuales existe muchas personas sin trabajo ya que contaban con un trabajo informal por ello con la virus del covi tiene sin trabajo a muchos por que no contaban con un trabajo formal y eso afectaba la economía del Perú y a pesar de eso afecto también a la importación/exportación que a golpeado alta mente a la economía.

  2. CLINTON CRISTIAN USURIAGA PACCHO
    Mayo 22, 2020 Responder

    LA INFORMALIDAD LABORAL EN PERU:
    CAUSAS:
    *No pagan tributos y por ende no hay crecimiento económico del país
    *El estado no puede comprar sus productos o servicios
    *No pagan a sus trabajadores con los beneficios de ley
    *Causan desorden en la en las calles
    CONSECUENCIAS:
    *Nos les permitirá crecer o expandirse
    *Le pueden quitar la mercadería que tiene
    *No tendrán acceso a créditos bancarios
    *No podrán exportar sus productos o servicios

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