Las contradicciones del populismo petrolero

19 de enero del 2012
El Comercio

 
Mientras Venezuela pasa a primer plano, se atrasan US$300 mlls. en inversiones.

Aurelio Ochoa, presidente de Perú-Petro, declaró recientemente que catorce proyectos petroleros asociados a una inversión contratada por US$300 millones están atrasados por demoras excesivas en la aprobación de sus estudios de impacto ambiental (EIA). Un proceso que toma tres a cuatro meses en Colombia, tarda hasta dos años en nuestro país. De no mejorar la situación, se complicaría la subasta de treinta lotes petroleros que convocará Perú-Petro en los próximos doce meses.

DEMORAS QUE ATRASAN LA INVERSIÓN
La primera reflexión que nos suscita esta noticia es que nuestro país pierde por partida doble. Por un lado, porque la burocracia formalista malgasta tiempo y oportunidades con exigencias y procedimientos innecesarios, con lo que desalienta la inversión [ver http://ipe.org. pe/?p=17086]. Y por otro, porque se demora tanto en aprobar los EIA que en muchos casos no convencen a los especialistas del tema y en general no inspiran confianza en la población por las dudas respecto de su elaboración y su contenido.

SE DEBE MEJORAR Y ACELERAR LOS EIA
Aurelio Ochoa anunció que se está elaborando una línea de base para los EIA, que contribuiría a reducir el tiempo de aprobación y los costos al especificar lo que estos estudios deben incluir. Estamos de acuerdo con ello, pero hay que hacer mucho más. En esencia, se necesita reformar todo el proceso. Primero, transferir atribuciones y recursos que hoy tiene el Ministerio de Energía y Minas al Ministerio del Ambiente. Segundo, darle autonomía y fortalecer a la OEFA (Organismo de Evaluación y Fiscalización del Ambiente). Tercero, concursar internacionalmente la participación de consultoras ambientales líderes para diseñar los términos de referencia, revisar los EIA que presentan las empresas e interactuar con sus pares que se contraten. Cuarto, socializar mejor los proyectos y sus costos sociales, en el marco de la ley de consulta previa que esperemos sea adecuadamente reglamentada sin más demoras.

MUCHOS CONTRATOS, POCA EXPLORACIÓN
El gráfico 1 muestra claramente los costos de nuestro paquidérmico proceso de aprobación de inversiones petroleras. El número de contratos de exploración casi se ha quintuplicado desde el 2004 a la fecha, mientras que el número de pozos exploratorios que es lo que se busca con los contratos de exploración ni siquiera se ha duplicado. Al 2010, existían 65 contratos de exploración vigentes, pero solo se perforaron 9 pozos exploratorios porque la mayoría de empresas que han firmado contratos enfrentan tremendas dificultades y demoras para invertir en exploración. Otra muestra del costo de nuestro ineficiente sistema de aprobación es la comparación con lo que ocurre en nuestra vecina Colombia. Como se puede ver en el gráfico 2, el 2010, en ese país, se perforaron más de 10 veces el número de pozos exploratorios que en el Perú.

INVERSIÓN EN EL PERÚ MÁS QUE EN VENEZUELA
El hecho es que el Estado Peruano, a través de Petro Perú, está enfrascado en negociaciones y proyectos de inversión petrolera en Venezuela, a pesar de no contar ni con los recursos ni con las capacidades para hacerlo, mientras que la inversión petrolera en nuestro país se atrasa y desanima por incapacidad y lentitud burocrática. Las prioridades de la atención y los esfuerzos del Estado Peruano debieran ser claras: promover la inversión privada responsable en el Perú. Además de los retrasos innecesarios en las inversiones ya contratadas, lo que el presidente de Perú Petro no menciona son otras razones por las que hay poco interés por explorar petróleo en el Perú. Hacerlo, en parte, sería admitir el error de lo barruntado por años. Primero, el elefante en la cristalería: Petro-Perú. Hay mucha incertidumbre acerca de qué pasará con las reglas de juego en la industria de hidrocarburos, pero es obvio que Petro-Perú se quiere meter hasta en la sopa. Segundo, aún no se reglamenta la ley de consulta previa y menos hay experiencia con la misma. Tercero, no hay información técnica geológica de los lotes, por lo que la incertidumbre es mayor que en otros países. Cuarto, no ha habido hallazgos de petróleo importantes desde hace casi cuarenta años. Así que hay más que hacer que quejarse del Ministerio de Energía y Minas y otras entidades públicas. Necesitamos que la política de hidrocarburos se base en el sentido común económico y en las buenas prácticas administrativas.
 
2012_01_19 - Las contradicciones del populismo petrolero

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