Andina/difusión

LIDERAZGO PARA REDUCIR LA BRECHA

Diciembre del 2012
Semana Económica
 
La brecha de infraestructura del Perú asciende a US$88,000 millones, según la Asociación para el Fomento de la Infraestructura Nacional (AFIN). El más grave de los sectores es energía, que concentra el 37.5% de la brecha, seguido de transporte (23.8%), telecomunicaciones (21.8%), hidráulica (9.9%) y agua y saneamiento (6.1 %). Sin embargo, hacia el 2016 el Perú invertirá solo US$18,000 millones en infraestructura, lo que evidencia un retraso para alcanzar la competitividad ideal del país, aunque en los últimos años se haya hecho mas énfasis en reducir la brecha.

Históricamente ha faltado liderazgo en el sector. La inversión en infraestructura en el Perú como porcentaje del PBI ha sido de las más bajas de la región (ver tabla Inversión en infraestructura). Siempre según AFIN, mientras entre 1980 y 1985 Bolivia invertía el 5.8% de su PBI en obras de infraestructura, en el Perú se invertía solo el 2%, y se mantuvo en esa tasa hasta el 2007, cuando el presidente Alan Garcia autodenominó su gobierno como uno que priorizaría la infraestructura del país. A partir de ese momento, la inversión aumento a 3.6%, nuevamente por debajo de Bolivia.

Solo en los últimos años la reducción de la brecha de infraestructura ha tornado mayor importancia, sabre todo con el intento de poner en funcionamiento el proceso de asociaciones publico-privadas (APP). En el primer gobierno de Alberto Fujimori hubo también cierto liderazgo en la materia, aquella vez impulsado por necesidad económica y fiscal. El retraso histórico en infraestructura se ha dado principalmente por una falta de liderazgo en el aparato político.

La inversión pública en infraestructura en el Perú ha sido de las más bajas de la región, mientras que la privada ha sido la más alta en términos relativos, según el Banco Mundial.

En qué falla el liderazgo

La falta de liderazgo en el sector infraestructura se manifiesta a través de falta de conversación y acuerdos entre el Gobierno Central y los gobiernos regionales.

La regionalización del Perú no se ha correspondido con la descentralización en la implementación de proyectos de infraestructura, debido a que los gobiernos regionales no han podido liderar obras y dependen de ProInversion, según Latin Infraestructure Quarterly. A nivel central, algunos sienten dejadez en la puesta en práctica de las APP. “Si el MEF y el presidente se ponen de acuerdo y deciden llevar las APP a cabo, se lograría”, dice Pablo Secada, regidor de la Municipalidad de Lima y economista en jefe del Instituto Peruano de Economía. Asimismo, los ministerios no han vista con buenos ojos las APP, pues optan por centralizar los proyectos. “Los ministerios quieren diseños y ejecutar cada proyecto, y por eso hay lentitud y demora en los diseños”, afi.ade Secada.

Por otro lado, las barreras municipales empeoran la situación debido a una malentendida autonomía municipal, según AFIN (SE 1303).

Siendo sinceros …

Mas allá de la reducción en la brecha de infraestructura concerniente a agua y saneamiento -que son obras de primera necesidad-, ha habido mayor liderazgo en proyectos de carreteras. Ejemplos de ella son las carreteras Ancón-Huacho- Pativilca y Pucusana-Chincha; esta última hoy de cuatro carriles. Una de las más importantes son las carreteras IRSA Norte y la que comprende el eje interoceánico central. Pese a estos esfuerzos, solo el 14% de las vías en el país esta asfaltado, y seria necesario alredededor de US$13,000 millones para mejorar la situación; por lo pronto, a inicios de año el Ministerio de Transporte y Comunicaciones anunció que se invertirá cerca de US$1,440 millones en ocho proyectos de pavimentación de carreteras mediante el esquema de APP. Desde el lado del Sistema Nacional de Inversión Pública (SNIP) también podría considerarse que ha habido atisbos de liderazgo con el último mensaje a la nación del presidente Ollanta Humala, en el que se adelantó que se modificaría el SNIP para reducir a la mitad el tiempo la aprobación de proyectos de inversión publica.

A tomar nota

Como se puede inferir de las principales faltas de liderazgo en este sector, para afianzarlo se debe priorizar la cercanía de instituciones públicas y privadas para llevar a cabo las APP y obras por impuestos; en pocas palabras, ambas partes podrían tener una relación más estrecha.
ProInversión es otra institución que necesita mayor liderazgo. “Proinversión debe tener gente que sepa de regulación y finanzas corporativas, de las estrategias de los operadores y lo que sucede en la industria”, dice Secada. En el sector ya son varias las voces que piden una reforma de Proinversión: una posible solución seria el trabajo en conjunto entre la institución y bancos de inversión para la puesta en ejecución de APP, como sucede en Colombia. Por el momento no existen negociaciones con fondos ni bancos de inversión. El mensaje presidencial en el que se promete acelerar el SNIP podría ser letra muerta si la buscada celeridad del organismo no viene acompañada de una mayor capacidad técnica de los evaluadores (para revisar estudios en menor tiempo). “El SNIP tiene que pasar de un sistema enfocado en la evaluación a uno basado en la promoción de proyectos”, concluye un articulo de David Villegas en un reciente reporte de ESAN.
 
Semana Económica – Pablo

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