No se necesitan más exoneraciones, el problema del agro es estructural

3 de agosto de 2006

El ministro de Agricultura, Juan José Salazar, defendió la aplicación de exoneraciones y otros incentivos tributarios en zonas donde hay altos índices de pobreza, con el objeto de estimular la inversión en aquellos lugares. (Gestión)

El sector agropecuario es de lejos el sector productivo más beneficiado: es el que menos impuestos paga y recibe además importante inversión pública. El total de tributos pagados por el sector fue de sólo S/.148 millones entre enero y mayo de 2006 (0.9% del total de recaudación de tributos internos), y considerando que la mitad de eso se devuelve, en realidad aportaron menos de 0.5% de dicha recaudación. Además, en la última década, el agro ha recibido un promedio de S/.700 millones anuales de inversión. A pesar, de todo esto, más allá del sector agroexportador, el agro tradicional no ha superado sus problemas de fondo. Y el gobierno no entiende que la mejor salida no es dar más exoneraciones, las cuales no han funcionado para atraer inversión al sector, pero sí han minado la eficiencia del sistema tributario.

Coincidimos en que existe un fuerte vínculo entre pobreza, ruralidad y agro, pero las exoneraciones tributarias no son un alivio al problema. Las zonas más pobres del país se dedican a la agricultura de subsistencia, por lo cual los verdaderos beneficiados por la exoneración tributaria son los acopiadores y no los pequeños productores. Si el ministro y los representantes de Conveagro se tomaran la molestia de investigar, encontrarían que el gasto tributario destinado al agro (que supera los S/.1,500 millones o 0.5% del PBI) no beneficia a las zonas más pobres. Además, la literatura que demuestra que las exoneraciones tributarias no son positivas es extensa: desde los que señalan que no son exitosas para atraer inversión (Edmiston et al., 2003) e incluso podrían desalentarla (Shah, 1996), hasta los que presentan fundamentadas razones de por qué no aplicar este tipo de mecanismo (FMI, 2006)

Es mejor eliminar las exoneraciones al agro y reinvertir adecuadamente esos recursos en capacitación para los agricultores pobres, de manera que usen eficientemente los recursos con los que cuentan. Los subsidios directos podrían destinarse también a la compra de bienes de capital. Se debe entender que en el agro el problema de fondo es estructural y de capacidades y no sólo de financiamiento. ¿De qué sirve prestarles dinero que luego no podrán pagar? En este sentido, los que plantean que el Banco Agrario sea un banco de primer piso, desconocen que el Estado no tiene capacidad como promotor de crédito. ¿O es que están pensando nuevamente en el perro muerto?

Gasto Tributario en Agricultura, en Algunos Países  de la Región, 2004 (En Porcentajes del Total y del PBI)

Fuente: Ugarteche, Oscar e Isaías, Dante (Informe sobre Gastos Tributarios) / Elaboración: Instituto Peruano de Economía

El gasto tributario (exoneraciones y otros beneficios) para el sector agrícola es uno de los mayores en la región, como porcentaje del PBI, y el mayor como porcentaje del total del gasto (ningún otro sector recibe tantos beneficios como el agro). Sin embargo, la situación de la agricultura tradicional no parece mejorar. Es hora de buscar mecanismos más eficientes que las exoneraciones tributarias.

COMENTARIOS

  1. Jose Fernando Hidalgo Vera
    Junio 16, 2021 Responder

    Las exoneraciones tributarias en el agro peruano no han contribuido a disminuir la pobreza, por el contrario lo que ha propiciado es el aumento de la pobreza.
    Al exonerarlos de pagar IGV en la compra de los insumos necesarios para la produccion , los han alentado a la informalidad.
    En el caso del maiz amarillo duro los productores al no contar con credito fiscal venden su produccion sin factura, permitiendo que los comerciantes o intermediarios sean los que de alguna manera vendan este producto con factura a los consumidores finales , cobrando el IGV que pagan los consumidores por este producto y eludiendo el pago de este IGV al fisco.
    Para poder formalizar a esta cadena productiva se deberia eliminar la exoneracion a los insumos ( semillas, fertilizantes) para que los productores puedan vender su produccion con factura y por ser formales se le deberia premiar directamente a los productores con la devolucion del pago del igv por los insumos adquiridos para la produccion y con el no pago del impuesto a la renta por un periodo determinado hasta que logre ser competitivo.
    De esta forma se lograra la formalizacion de todos los demas integrantes de esta cadena (prestadores de serviciops agricolas, transportistas, comerciantes intermediarios etc) .
    El estado podra recaudar de todos estos agentes que actualmente no son formales y evaden el pago de impuestos.

Deja una respuesta

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *