La pequeña política

Las palabras recargadas de pompa y sentido de grandeza para liberar al Perú de los supuestos grandes males que lo afligen pasan por alto que los problemas del ciudadano del día a día son menos novelescos y más tediosos de solucionar. Requieren inspiración y liderazgo, pero también capacidad administrativa, herramientas de gestión, indicadores de resultados y un plan bien concebido. Estas tareas, por supuesto, no ganan elecciones ni encienden a las bases, y no son el campo del político puro, sino del gestor, pero son de lo que se trata gobernar una vez que se está sobre el caballo.

Protección de pocos

Solo el 19% de trabajadores recibe compensación por tiempo de servicios en el Perú.