Una recuperación lenta

4 de abril del 2020
El Comercio

 
Actividades consideradas esenciales por el Ejecutivo durante el estado de emergencia serían las menos golpeadas por el COVID-19.
 
En un esfuerzo por detener la expansión del nuevo coronavirus, diversos gobiernos del mundo han tomado medidas drásticas que tendrían como consecuencia un fuerte deterioro de la actividad económica. La semana pasada, el Fondo Monetario Internacional (FMI) reveló que la economía global está en recesión.

El Perú no está exento a esta crisis. Diversas entidades como Goldman Sachs, Intéligo, Apoyo Consultoría y Macroconsult prevén una contracción de la economía peruana. En un terreno más optimista, la agencia Moody’s proyecta un crecimiento cercano al 0%. Teniendo en cuenta este escenario, ¿cuáles serán los sectores menos afectados por la pandemia?

“El impacto del coronavirus es tan potente que va a afectar a todos los sectores de alguna manera”, indica José Carlos Saavedra, socio de Apoyo Consultoría.

Sin embargo, precisa que los relacionados a la cadena de alimentos y bebidas no alcohólicas serían los menos afectados. Esto debido a que al tratarse de productos de primera necesidad el Ejecutivo autorizó su comercialización durante la cuarentena.

Diego Macera, gerente general del Instituto Peruano de Economía (IPE), coincide en que los productores y vendedores de alimentos y bebidas serían los sectores menos golpeados, pero advierte que enfrentan algunas dificultades para movilizar al personal a los centros de producción, distribuir los productos, así como conseguir repuestos para maquinarias u otros insumos indispensables para operar.

En tanto, Elmer Cuba, economista y socio de Macroconsult, afirma que, al estar comprendidos en los rubros autorizados para operar durante la cuarentena, los bancos, farmacias, grifos y empresas eléctricas también se verían menos golpeados por la crisis.

—Reanudación—
Alonso Segura, exministro de Economía y Finanzas, señala que el Ejecutivo debería establecer ciertos criterios para reanudar las operaciones de las empresas. Por ejemplo, señaló que se puede tener en cuenta algunas variables como determinar el riesgo de la propagación del virus de un sector o actividad, la capacidad de mitigación y el impacto económico que generaría activar o mantener más tiempo suspendida las operaciones.

De otro lado, sujeto a que el Gobierno fije la reanudación de ciertas actividades, la percepción de los consumidores y empresas sobre riesgo y grado de necesidad o prescindencia de ciertos bienes o servicios también incidirán sobre la velocidad de la recuperación.

En ese sentido, Macera indica que en un segundo plano los sectores primarios, como pesca, agricultura y minería, serían los menos afectados. Esto siempre que se autorice la reanudación de las operaciones, si se tiene en cuenta que son rubros en los cuales se pueden implementar controles de salud efectivos.

“En minería, con protocolos de salud en orden y por las condiciones de aislamiento en las que se trabaja en muchos casos, es más fácil evitar la propagación si lo comparamos, por ejemplo, con una oficina, donde el nivel de control sobre el trabajador es muy reducido”, subraya Macera.
 
2020-04-04 – Una recuperación lenta – El Comercio

COMENTARIOS

  1. esto define como los sectores de consumo de primera necesidad serán económicamente menos afectados.

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